El alcalde firmó con el conselleiro de Presidencia el protocolo para convertirla en sede judicial
12 sep 2011 . Actualizado a las 18:42 h.Tras diez años abandonada, el interior de la Fábrica de Tabacos refleja los años de pillaje y ocupación en un edificio que ya tiene claro su futuro. Hubo quien aprovechó la falta de vigilancia de los primeros años para robar todo el cobre que guardaba en sus entrañas y otros que solo buscaban en él cobijo para no dormir a la intemperie. Pero, ahora, ya bajo llave, el edificio solo espera su reconversión.
El último paso se dio ayer, con la firma del protocolo de colaboración entre la Xunta y el Ayuntamiento para la rehabilitación del edificio y su posterior conversión en sede judicial, que rubricaron el alcalde, Carlos Negreira, y el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda. Fue este último quien fijó el calendario para las obras que, como muy tarde, empezarán en el segundo semestre del año que viene. Antes, tendrá que adjudicarse el proyecto de rehabilitación, que será adjudicado en las próximas semanas y que tendrá que estar finalizado antes de ocho meses. Con un tope de dos años para finalizar los trabajos de reconstrucción, la previsión de la Xunta es que la nueva sede judicial de la ciudad pueda abrir sus puertas hacia finales del 2014.
Acompañados del presidente del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, Miguel Ángel Cadenas; el fiscal superior de Galicia, Carlos Varela, y la delegada de la Xunta, Belén do Campo, Negreira y Rueda hicieron un recorrido por el interior del edificio para conocer de primera mano el estado actual del inmueble.
El alcalde quiso destacar su satisfacción por unas obras que incrementarán en un 70 % el espacio de la administración de justicia en la ciudad y que supondrán una inversión de 20 millones de euros, «que significa empleo y prosperidad, ya que permitirá que haya más actividad económica en el barrio».
Por su parte, el conselleiro de Presidencia destacó la colaboración entre administraciones para dar vida a un edificio en estado «semirruinoso». Rueda agradeció la colaboración del alcalde para desbloquear un proyecto que no se concretó con el anterior gobierno local por discrepancias sobre el período de cesión, puesto que el bipartito no aceptaba prolongarla más de 75 años y la Xunta reclamaba que fuera permanente, como finalmente sucederá. Rueda aprovechó para dar un tirón de orejas a los anteriores responsables municipales, asegurando que «poderiamos estar actuando se a situación se tivese desbloqueado antes».
Pese a que la cesión es indefinida, el protocolo incluye una cláusula de reversión de la propiedad en caso de que se cambie el uso del edificio sin consentimiento del Ayuntamiento. Dentro del edificio, habrá 14.000 metros cuadrados destinados a usos judiciales y se reservan otros 3.000 a la espera de que ambas administraciones pacten a qué usos se destinan.
El BNG critica el «servilismo»
El portavoz del BNG, Xosé Manuel Carril, que defiende que la cesión del inmueble debe ser limitada, criticó ayer el «servilismo» del alcalde, al que acusa de actuar como «comisario político do PP» y regalar la Fábrica de Tabacos sin ninguna contraprestación.