Este nuevo vertido se produce en menos de dos meses, tras el acto de sabotaje del pasado 2 de septiembre, que permitió el derrame de 22.000 litros de queroseno a la ría de O Burgo.
En aquella ocasión, los bancos marisqueros estuvieron cerrados durante veinte días. La Xunta informó ayer, a raíz de este vertido, que se realizarán análisis «sobre presenza de hidrocarburos no molusco», y los resultados se conocerán «nun prazo aproximado de dez días».
Pero a pesar de la presencia de irisaciones en la ría, los furtivos bajaron a los bancos marisqueros. De hecho, agentes de la Policía Autonómica y de la Guardia Civil del Mar decomisaron en la madrugada del jueves 34 kilos de almeja y berberecho, así como útiles de marisqueo. También identificaron a un furtivo, mientras que otros cinco lograron huir. Y ayer también identificaron a otros dos ilegales.
Tanto el PSOE como el BNG solicitan a la Xunta y a la Administración del Estado una investigación para aclarar este hecho y exigen soluciones para la ría.