Felipe se declara en estado útil

Carlos Punzón
Carlos Punzón ENVIADO ESPECIAL

A CORUÑA

Advierte del peligro de reducir la calidad de la educación y de la sanidad y apuesta por elevar la productividad

16 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Un dirigente histórico del PSOE comprometía ayer su palabra a que si el 20-N las urnas dieran la espalda estrepitosamente a su partido, Felipe González se presentaría voluntario para evitar la caída al abismo, «y hará lo que haga falta», añadía el socialista.

Por ahora, el expresidente ha sido reclamado personal y únicamente por Rubalcaba para que realice su campaña más intensa desde que dejó la primera línea, para reivindicar el papel histórico del PSOE en la ampliación de los márgenes del Estado de bienestar. Y lo hizo ayer en Lugo y en Ourense. En la capital de As Burgas había adelantado en 1982 que lograría una gran mayoría absoluta para el cambio, y en 1997, también en Ourense, anunció su retirada. Ayer quiso dar de nuevo un mensaje contundente en la misma tierra.

«No veo pasado en ti», gritó en los Remedios el alcalde ourensano Francisco Rodríguez, lo que el propio González matizó hasta en seis ocasiones para ensalzar el valor de su «experiencia y memoria». Lo hizo para declararse en estado político útil, haciendo ver a todos que «solo tengo cuatro años menos que Mario Monti». «Rubalcaba es solo nueve años más joven que yo», terció de nuevo para recalcar su utilidad, «porque tengo aún mucha cuerda, ya que mi agenda se debió equivocar, porque empecé con 40 y me fui solo con 57».

El presidente está en estado de observación, de diagnóstico y prescripción, y a eso se entrega en los mítines, aunque sea a costa de no pegarse al territorio, pues ayer solo citó Galicia para referirse al pasado de Rajoy como presidente de la Diputación.

Recorre el país negando que sea necesario reducir los fondos dedicados a la educación y a la sanidad. Avisa de que de hacer eso, «España será más pobre» y recuerda que su Gobierno tenía menos fondos y multiplicó las becas. Pero también aporta recetas, incluso a los sindicatos, a los que aconseja negociar subidas en función de la productividad. González asegura que es libre. Libre para azuzar a los medios que «acosan» a Blanco. Y libre para reivindicar para el PSOE el fin de ETA. «Si el del pecho de lata imperial -por Aznar- hubiera acabado con el terrorismo, habría solicitudes de premios Nobel para él», añadió para despedirse asegurando que estará donde se le llame.