El gobierno local aprueba inicialmente las cuentas, con la abstención de los socialistas
22 nov 2011 . Actualizado a las 11:36 h.El pleno dio ayer su visto bueno a los primeros presupuestos de la era Negreira. Y, lo que era previsible, por la mayoría absoluta de la que dispone el PP en la corporación municipal, se convirtió en excepción después de que los socialistas anunciasen su decisión de abstenerse en una votación que siempre ha marcado la división entre gobierno y oposición.
La portavoz socialista, Mar Barcón, justificó ayer la postura de su grupo asegurando que «vivimos un momento difícil, que obliga a sumar», por lo que comprometió al alcalde el apoyo de los suyos para que presione a todas las administraciones, que desde ayer tienen su mismo color político, para garantizar «los grandes proyectos para la ciudad». «Vaya y preséntese ante la Xunta y ante el Gobierno con el apoyo del principal partido de la oposición. Vaya y diga que no cuenta con 14 votos, diga que cuenta con 22 porque en los grandes temas cuenta con nuestro respaldo incondicional», le emplazó Barcón, que calificó su ofrecimiento como «ocho votos de confianza, no de silencio».
Pero las buenas intenciones no dejaron a un lado los reproches. Y es que, para la socialista, «el presupuesto ni es austero, ni es realista, ni es riguroso», como ha defendido el gobierno local. Entiende Barcón que en las cuentas «no hay ni una sola inversión estratégica ni se ve ambición a la hora de definir objetivos», al tiempo que subrayó que el presupuesto para el 2012 solo contribuirá a aumentar el gasto corriente y la deuda financiera.
Nada que ver con el dibujo que se traza desde el gobierno local, cuya teniente de alcalde de Hacienda, Rosa Gallego, desgranó uno a uno el presupuesto de cada concejalía para remarcar el compromiso con el gasto social, subrayando que «se adelgaza el gasto de funcionamiento del gobierno para aumentar las partidas de carácter social». «Hemos centrado nuestros esfuerzos en exprimir hasta el último céntimo para dedicarlo a los ciudadanos», remarcó Gallego, que defendió el esfuerzo realizado para incrementar las partidas de servicios sociales sin incrementar los impuestos.
Una apuesta por el gasto social que el portavoz del gobierno local, Julio Flores, cifró en más de cien millones de euros, la cantidad que, según sus cálculos, invertirán al alimón el Ayuntamiento y la Xunta el año que viene para gasto social en la ciudad. «Unos apoyan el gasto social de boquilla mientras comen canapés y otros lo hacemos con dinero contante y sonante», zanjó.
BNG y EU votan en contra
Por su parte, los otros dos grupos de la oposición, BNG y EU, votaron ayer contra el proyecto de presupuestos. El portavoz de los nacionalistas, Xosé Manuel Carril, afeó el recorte del 23,9 % en las inversiones, así como el incremento en un 98 % de las partidas destinadas a gastos diversos y a estudios y proyectos técnicos que, a su juicio, matizan el recorte en sueldos del equipo de gobierno y sus asesores, destinando ese dinero «a ter informes á carta».
Mientras, el edil de Esquerda Unida, César Santiso, censuró la falta de concreción del presupuesto en medidas que permitan la reactivación económica y justificó su voto en contra por entender que la inacción del PP en materia de empleo harán del 2012 «un ano perdido».