Los escolares del municipio fueron los protagonistas de una sesión plenaria infantil con motivo del Día de la Constitución
02 dic 2011 . Actualizado a las 12:42 h.En ocasiones -y la de ayer fue una- los menores ofrecen una lección de madurez, civismo y respeto que hacen enrojecer a los adultos. Y es que el pleno infantil de ayer no estuvo exento de momentos que respiraban democracia. Así, desde la alcaldesa en funciones, Lucía Agustina García Crivano, al resto de ediles y el público, los asistentes estuvieron a la altura de una sesión plenaria, en la que los escolares se comportaron de forma más civilizada de la que suelen hacerlo algunos políticos.
En cuestión de quejas, lo que más les preocupa, sin duda, es el deterioro que sufren las porterías de fútbol, aunque también hubo tiempo para criticar el tráfico del municipio y los accesos a los centros educativos, «que se saturan a hora punta». Incluso alguno optó por debatir la ampliación del aeropuerto de Alvedro y solicitar que se mejore el transporte público a la terminal.
De lo que no se enteraron mucho ayer estos jóvenes ediles fue de las votaciones. Tanto fue así, que el regidor, Julio Sacristán, insistió en la necesidad de que estaban obligados a hacerlo. La coherencia entre lo debatido y el voto ya fue harina de otro costal, pero quizás entre los que ayer estuvieron en el pleno puede haber un futuro presidente. Nunca se sabe.