08 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
La oposición desperdició ayer una oportunidad de aportar ideas útiles a la crisis de los hoteles. Ni la polémica del lema «Gústame», que tampoco gusta demasiado a muchos, ni el Culturgal son la panacea para paliar la brutal caída de la ocupación hotelera que ha experimentado la ciudad. Tampoco sirven las excusas oficiales del tiempo o la falta de planificación. El sector urge medidas más contundentes para evitar un cierre colectivo.