Buscando sentido a las palabras

Pablo Abeal

A CORUÑA

Los comunicados anunciando los presupuestos municipales para este año se suceden lentamente. Los ayuntamientos más pequeños esperan el momento más apropiado para su presentación mientras miran de reojo los movimientos de las principales Administraciones territoriales. El contexto es crítico para sus fuentes de financiación y una de las opciones para intentar paliar esta situación viene dada por utilizar el recurso de una mayor presión fiscal. Mantener los servicios básicos, especialmente sociales y de educación, junto con la promoción económica son los ejes sobre los que giran la mayor parte de las propuestas. En tiempos difíciles, cobra fuerza el adagio de que resistir es vencer.

El área metropolitana coruñesa y los municipios limítrofes no se escapan a este planteamiento. La austeridad y moderación se han impuesto en sus presupuestos para el 2012. La caída de ingresos por los recortes de la Administración, la crisis inmobiliaria y las deudas pendientes con el Ejecutivo central ahogan sus fuentes de recursos y los recortes presupuestarios se generalizan. Esta situación preocupa a los ciudadanos y les transmite una importante sensación de alarma.

Sin embargo, conviene matizar que con frecuencia se intenta asimilar el importe global de gasto como el elemento más trascendente, cuando solo su adecuada gestión es la que garantiza un buen servicio. Además, para poder exigir responsabilidades por las actuaciones municipales es necesario tener delimitadas sus competencias, tanto las atribuidas directamente por ley como las posibles delegaciones que se hubieran realizado. Su confusión entraña importantes riesgos y contribuye a una ineficiente asignación de los recursos públicos.

Por otra parte, una dimensión óptima genera sinergias operativas que redundan en mayores beneficios para quien la adquiere. Aunque no todas las experiencias en este sentido han sido fructíferas, en la Administración local esta es una realidad a explorar que cobra aún más fuerza si analizamos comparativamente el presupuesto de A Coruña frente al de cualquier otro municipio de su área de influencia. El diseño de un tamaño adecuado puede ser complejo y no exento de obstáculos, pero las ventajas para la ciudadanía, tanto a nivel de gestión como de coordinación de políticas hacia sectores prioritarios, superarán ampliamente sus costes de implementación.