La Xunta tendrá voz sobre la intermodal

La Voz

A CORUÑA

25 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Además de las infraestructuras viarias, la otra gran obra pendiente de Fomento en la ciudad es la futura estación intermodal de San Cristóbal. Un proyecto que se consensuó entre el Ayuntamiento y el Gobierno central y al que ahora, tras el cambio de color político en ambas administraciones, se dará entrada también a la Xunta. «No nos parece de recibo que la Xunta no estuviera en este proyecto dado que tiene las competencias en materia de transporte metropolitano y la intermodal integrará también la estación de autobuses», aseguró Pastor, mientras el alcalde avanzó que la solución será «renovar ese protocolo pasándolo a un convenio con la plena colaboración de la Xunta», ya que entiende que, «desde el punto de vista urbanístico, no contemplar a la Xunta es un error».

Una vez que la Xunta tenga voz y voto en el proyecto de la intermodal, el alcalde anunció el «compromiso de replantear todos a una la intermodal para hacer posible la ejecución». Y es que están pendientes de concretar los plazos, toda vez que de momento solo se ha adjudicado la redacción del proyecto básico y el constructivo, para el que se ha dado un plazo de 15 meses, que empezó a contar el 21 de junio del año pasado, por lo que la previsión es que «en septiembre u octubre tendremos el proyecto» que elabora el arquitecto gallego César Portela, según señaló Ana Pastor.

A partir de ahí se abre un plazo de 24 meses en los que, según la previsión del anterior Gobierno, se compatibilizaría la ejecución de las obras con la supervisión artística de las mismas. Pero lo único que de momento está adjudicado es la supervisión, un dato que aprovechó la ministra para ironizar con un particular trabalenguas: «Me extraña que alguien ponga solo 6,4 millones para algo que va a costar más de 100. Hay 24 meses para la supervisión artística, pero el problema es ver qué supervisa el supervisor artístico, porque si no supervisa nada tenemos un problema, serían 24 meses de supervisión de la nada».

Agilizar los plazos

En ese sentido, la ministra señaló que estudiará la documentación para ver si se pueden acompasar los plazos de supervisión artística con el desarrollo real de la obra, que se divide en dos fases, una primera con un presupuesto de 106 millones de euros y una segunda en la que se incluyen los aprovechamientos comerciales y hoteleros y que costaría otros 76 millones de euros.