Aún no se han superado los 23 grados, algo que no ocurría desde 1991
14 jul 2012 . Actualizado a las 07:05 h.La broma de verano que están padeciendo A Coruña y su comarca ya empieza a hacerse pesada. A 13 de julio y exceptuando un día o dos de temperaturas tropicales, allá por comienzos del mes pasado, la manga corta es una utopía este año. El desapacible día de ayer, con viento y lluvia, fue otra gota más para colmar el vaso de la paciencia de los veraneantes coruñeses. De hecho, en ningún momento de la primera quincena de julio se han superado los 23 grados. Una circunstancia que no ocurría desde hace más de dos décadas. Hay que remontarse a 1991 para ver un termómetro que se haya resistido tanto a subir. Aquella sí que fue una quincena fresca. Durante las dos primeras semanas del mes, no se pasó de los 22,4 grados. En el 2012, el mercurio solo subió cuatro décimas más, hasta los 22,8. Y eso ya fue hace 10 días, el pasado 3 de julio. Ambas marcas están muy lejos de la máxima registrada hace siete años, el 12 de julio del 2005: 32,4 grados.
En cuanto a las temperaturas medias, el 2012 también está a la cola en el ránking del mercurio. Solo ha habido tres quincenas más frías que la actual (18 grados) en los últimos 22 años. En el 2002, el más fresco de las últimas décadas, no se pasó de los 16,9 grados de media en los primeros 15 días de mes. En la cima se encuentran el 2005 y el 2006, cuando los termómetros de la ciudad subieron hasta los 20,5 grados de media.
Sin embargo, hay razones para el optimismo. Puede que la próxima semana los coruñeses puedan bajar a las playas sin tener que abrigarse. «A siete días vista, parece que ya habrá una estampa más veraniega y habitual de estas fechas», dice Francisco Infante, de la delegación gallega de la Agencia Estatal de Meteorología. «El viento cambiará a dirección noreste, que en esta zona casi siempre suele ser sinónimo de cielos despejados», destaca Infante. Si se buscan las razones de este julio «invernal», hay que desplazarse hacia el norte: «El factor determinante de este año han sido unas bajas presiones localizadas de manera persistente en las islas Británicas. Ha habido varios frentes asociados que llegaban de manera continuada a la costa noroeste de España, de ahí las nubes y la lluvia», recuerda Francisco Infante.
Más lluvia de lo normal
Porque el problema no está solo en las bajas temperaturas. Ha llovido más de lo normal en estas fechas. Tras las precipitaciones de ayer, en 13 días ya se ha superado la media de lluvias de todo el mes de julio, que está en 30 litros por metro cuadrado. Es cierto que el verano que está padeciendo la zona hasta hoy no contenta a muchos, pero Francisco Infante quita hierro al mal tiempo: «Esta situación no es muy excepcional porque el primer mes de verano en esta área suele ser bastante revuelto, aunque es cierto que este año no es precisamente el mejor», destaca.
Por el momento, A Coruña afrontará otro fin de semana más cubierta de nubes y con amenaza de lluvia. La primera quincena está casi perdida. A ver cómo viene la segunda.