La hora de los valientes

Francisco Espiñeira Fandiño
Francisco Espiñeira CRÓNICAS DESDE LA TORRE

A CORUÑA

15 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Tras meses mareando la perdiz de las fusiones de municipios, Oza y Cesuras siguen en la misma encrucijada. Muchos, quizá por miopía política, se olvidan de un axioma que debería presidir la hoja de ruta de todos los servidores de la cosa pública, el «queremos políticos que piensen en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones», que popularizó Winston Churchill, capaz de ganar una guerra y perder unos comicios. Churchill, capaz de pedir a los suyos «sangre, sudor y lágrimas», tendría difícil entender como dos pequeños municipios se resisten a sumar sus potencialidades para conseguir un mejor modo de vida, más inversiones y evitar que el interior de la provincia coruñesa siga desangrándose en población y actividad económica.

El PP ha puesto el foco en las últimas semanas en la postura del BNG y el PSOE. Es cierto que estos dos partidos están intentando sacar un rédito político a través de la bandera del localismo. Pero no es menos relevante el papel del partido mayoritario. El PP controla con mayoría absoluta las dos instituciones que podrían ejecutar la fusión de municipios con un simple trámite administrativo: la Diputación y la Xunta.

El presidente del ente provincial, Diego Calvo, empezó con fuerza el proceso y sirvió a Alberto Núñez Feijoo en bandeja el ejemplo perfecto. Necesitaba para ello la complicidad del Gobierno autonómico a través de la Consellería de Presidencia que dirige Alfonso Rueda, número 2 del PPdeG. Pero esas buenas intenciones encallaron ante la falta de decisión de los verdaderos responsables políticos, los dos organismos que tienen capacidad de imponer una fusión que, a todas luces, es inevitable.

Lejos de activar el proceso y ejecutar todas las medidas a su alcance para desarrollar la integración de municipios, se han limitado a pedir a socialistas y nacionalistas «altura de miras». Cierto que hace falta, pero un proceso de reordenación de la planta municipal como el que está en marcha lo que realmente precisa es de verdaderos líderes que sepan convencer a los ciudadanos de la bondad de una idea y que no se limiten a esperar que los hechos se produzcan por causas de fuerza mayor. Habrá que ver si el paso al frente que el Gobierno central anunció como consecuencia de la crisis realmente sirve para reorganizar el mapa de ayuntamientos. Mientras tanto, necesitamos que emerjan esos líderes dispuestos a sacrificarse por el bien colectivo.

La fusión de municipios precisa de verdaderos líderes que ejecuten una idea imprescindible