«As orquestras varreron con todo»

Xurxo Melchor
xurxo melchor SANTIAGO / LA VOZ

A CORUÑA

MONICA IRAGO

La asistencia a las verbenas multiplica la que tienen los conciertos

14 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Vidas enfrentadas ¿Verbena o concierto para las fiestas veraniegas?

«Sei que teño o debate perdido», confiesa Martiño Suárez nada más sentarse a la mesa de la cafetería de Marín en la que hemos quedado con Patricia Romero, presidenta del club de fans de la madre de todas las orquestas, la Panorama. «As cifras cantan e por cada persoa que vai ver un dos nosos concertos van mil ver a Panorama», añade sin perder la sonrisa este músico que si algo ha demostrado es que se puede hacer rock de calidad en gallego sin recurrir a la gañanada o al «adeus ríos, adeus fontes». «Pero que conste que eu non teño nada en contra das orquestras», apostilla para suavizar la tensión inicial.

Patricia le mira entre tímida y condescendiente. Con esos ojos que dicen «pobrecito este» con los que los aficionados del Real Madrid o el Barcelona pulverizan en los bares a cualquier hincha del resto de clubes. Panorama llegó a su vida una noche de 1998, cuando con tan solo 13 años fue a una verbena con sus padres y se encandiló para siempre con el grupo. Desde entonces, son pocas las actuaciones que se pierde. «Intento ir a todas las que puedo y tengo hecho kilómetros y kilómetros en verano», reconoce. Le gustan «por el espectáculo que dan, que yo creo que es por lo que consiguieron que la gente joven volviera a las verbenas».

Y así surge una de las cuestiones fundamentales del debate: ¿Qué ha pasado para que tantos jóvenes de hoy en día prefieran una verbena a un concierto rock? Martiño hace memoria. «Nos meus tempos mozos ir á verbena era moi de looser -perdedor en inglés-. Ías ca túa avoa». Patricia ni se inmuta y cuenta que en los conciertos de Panorama hay mucho chico conoce chica, que se hacen amigos y que no hay ni rastro de tipos de ganchete con la abuela.

Llegados a este punto, Martiño se deja de delicadezas y admite que las orquestas le dan bastante repelús. No obstante, lo que más le molesta es «a preponderancia que teñen. Ata hai uns anos aínda había festivaliños onde aos mozos do pobo polo menos lles deixaban tocar as súas cancións e dun tempo a esta parte todo iso desapareceu e as orquestras varreron con todo».

No tarda en aparecer el argumento económico. Patricia cuenta que contratar a Panorama en verano cuesta 18.000 euros, cifras que a Martiño le dejan las carnes frías. Le da escozor que los ayuntamientos digan que no tienen un duro pero que se rasquen el bolsillo para contratarlos y ella cree que les sale rentable porque es un éxito de público garantizado. El final es feliz porque los dos son encantadores, pero las posturas están a galaxias de distancia. No pasa nada. En la mesa aledaña también ha habido debate y las dos señoras tampoco se han puesto de acuerdo sobre si los gatos de una se comieron o no las palomas del vecino. La vida es así, dispar.

Martiño Suárez

Músico miembro de los grupos The Homens y Grampoder

«Nos meus tempos mozos ir á verbena era moi de ?looser?. Ías ca túa avoa»

Patricia Romero

Fan de Panorama

«Me gustan por el espectáculo, que es lo que consiguió que los jóvenes volviesen a las verbenas»