Morenito abre la puerta grande

Francisco Espiñeira Fandiño
FRANCISCO ESPIÑEIRA A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

EDUARDO PEREZ

El diestro burgalés, el primero en abrir la puerta grande de la feria

03 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

No parecía muy prometedora la tarde taurina en el Coliseo. La tardanza en anunciar los carteles, la escasa promoción de la feria y la coincidencia con el inicio de la operación salida de vacaciones propiciaron que el coso coruñés -especialmente lustroso ayer- mostrara un aspecto desangelado, con apenas 2.500 personas en las gradas.

De esa clima frío se contagiaron los toros en la primera tanda. Juan Bautista se encontró con un primero que se dejó la fuerza en el primer puyazo y desesperó pronto con la muleta, a pesar de su nula eficacia con la espada: cuatro pinchazos u dos descabellos hicieron falta para que entraran las mulillas en la arena.

Morenito de Aranda tuvo más suerte con el que estrenaba lote. El astado, saltarín y peleón, no ofreció demasiadas condiciones para la lidia, a pesar de los esfuerzos del diestro burgalés por intentar aprovechar la fuerza del animal para ligar alguna serie, breve, bien es cierto, con la que poder brindar algo al aún adormecido público. Algún pase de pecho y poco más antes de la suerte final, donde colocó una estocada tendida y también tuvo que recurrir al descabello para recibir el aplauso de la grada y retirarse tras las tablas con un saludo desde el tercio.

Daniel Luque recibió el primer astado en condiciones. Se lució con el capote al recibirlo y se empleó a fondo con la muleta. Bajo la mano y dirigió al animal con solvencia. Arrancó aplausos con su toreo en redondo, pero fracasó con la espada en el primer intento, un pésimo pinchazo. Corrigió en el segundo intento, pero el presidente, Antonio Nieto, no aceptó la petición de la plaza y le denegó los trofeos, pese a que las mulillas hicieron incluso una paradiña para lograr la bendición presidencial.

En la segunda vuelta, Juan Bautista mantuvo la frialdad en su toreo. Ligó un par de buenas tandas y realizó algún desplante jaleado por la grada. Colocó un pinchazo hondo que fue suficiente para que el toro se derrumbara y la generosidad retornó a la presidencia en forma de oreja. Excesiva.

Morenito hizo lo mejor de la noche en su segundo. Derrochó entrega y exprimió al máximo al astado que le tocó en suerte. Al fin se vieron pases trenzados y series, sobre todo de derechas, que hicieron estallar los aplausos del público asistente al espectáculo, ya entregado tras el susto sufrido por uno de los subalternos, Luis Carlos Aranda, tras ser alcanzado por el astado en los primeros compases de la faena y ser evacuado a la enfermería, donde se le diagnóstico una rotura fibrilar. Morenito colocó una gran estocada y abrió la puerta grande antes de que Luque pusiera el broche final a la velada con más ganas que calidad y buena resolución con la espada que le otorgó un apéndice como premio.

De la ganadería portuguesa El Sobral. Bien presentados. Los tres primeros, cortos de fuerza. Los tres últimos, aceptables.

Silencio y algún pito en el primero, oreja en el segundo.

Saludos desde el tercio. Dos orejas

Saludos y petición de oreja en el primero y un apéndice en el sexto de la velada.

Minuto de silencio por las víctimas del accidente de tren de Santiago.