La oposición en María Pita encuentra habitualmente en los niveles de ejecución presupuestaria un filón para criticar al gobierno local. Lo hizo el ahora alcalde, Carlos Negreira, con el bipartito. Y lo están poniendo en marcha ahora socialistas y nacionalistas con cierta regularidad. Los ediles del PP dan motivos para ello. Según el balance de actividad recogido en la memoria del modificativo de crédito que aprobará el pleno del próximo martes, el presupuesto de inversiones de este año, tras los nueve primeros meses, se reduce a un tercio del total previsto. A ello contribuye la lentitud del proceso burocrático administrativo. Y también los errores de tramitación. En el primer semestre, una obra de mantenimiento de la red saneamiento tuvo que salir a concurso en tres ocasiones por distintos errores en el pliego de condiciones. Esta semana, uno de los proyectos estelares del gobierno local, la renovación del firme de las calles de la ciudad, ha retirado de la lista de licitaciones las fases dos y tres del mismo. Otra vez por errores en la redacción del documento remitido desde el área de Infraestructuras. Así es muy difícil cumplir con los presupuestos.