La propuesta de Barcón convulsiona y separa todavía más a PP y PSOE
01 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La posible fusión de A Coruña y Arteixo todavía no ha unido nada, pero ya ha servido para separar unas cuantas cosas. Ha provocado la fisión del átomo que unía a los socialistas de ambas localidades, ha causado cierta inestabilidad en el núcleo de los populares y ha lanzado a ambos partidos en direcciones opuestas hasta situarlos a distancias siderales. El proyecto, estratégico para la comarca y la provincia, está siendo por ahora utilizado como una auténtica arma de destrucción política.
La portavoz socialista, Mar Barcón, que el martes adelantó por la derecha al PP con su propuesta «alta y clara» de unir ambos ayuntamientos, continuó ayer con el bombardeo de las posiciones conservadoras apuntando a sus aparentes contradicciones. Exigió al alcalde, Carlos Negreira, y al presidente de la Diputación, Diego Calvo -destacado defensor de las uniones municipales-, que «aclaren su postura» en el caso de A Coruña y Arteixo. Recordó que «llevan dos años hablando de las bondades de las fusiones», el propio Alberto Núñez Feijoo reiteró su apuesta por ellas en el último debate del estado de la autonomía, y lamentó que ahora digan «que no es momento».
Aventuró incluso que quizá «hayan hablado dos años de fusión por mero divertimento», y criticó que «ahora, cuando nos posicionamos claramente por una consulta, responden que no y solo saben criticar al pasado».
La respuesta del alcalde a «esta señora», como se refiere a la portavoz del PSOE desde el martes, no fue suave. Le reprochó haber organizado un «espectáculo» y de soltar «ocurrencias sin fundamento» con el objetivo de «sacar titulares».
La pólvora de Caamaño
El alcalde sacó petroleo de la división de los socialistas de A Coruña y Arteixo, que han rechazado la propuesta de su compañera de A Coruña sin contemplaciones, para destacar que sus rivales políticos «dicen aquí una cosa y la contraria a cuatro kilómetros». Disparó también con la pólvora de Francisco Caamaño, el secretario provincial de los socialistas, que «no fue a la conferencia (en la que Barcón hizo pública su propuesta)» y ha llevado a los tribunales ese ensayo del proyecto Manhattan de las fusiones que fue el encuentro entre Oza y Cesuras.
El alcalde insistió en que mantendrá la «hoja de ruta marcada este mandato», que pasa por «fusionar servicios y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos». Advirtió contra las «improvisaciones» y destacó el acuerdo para integrar a cuatro ayuntamientos en la gestión de la EDAR como ejemplo de la línea a seguir por ahora.
Después apretó más las clavijas a la portavoz socialista. Ella le ha acusado en reiteradas ocasiones de no liderar la ciudad, y él le reprochó que «no lidera ni la oposición» porque «todo el resto (de los partidos del pleno) opinan lo contrario que ella».
El alcalde volvió a advertir de «lo malo que es funcionar con ocurrencias» cuando se le recordó que Diego Calvo también apostó por la fusión A Coruña Arteixo. No acusó al presidente de la Diputación de tenerlas, sino que precisó que su compañero de filas «dijo que las fusiones podían ser de interés de los distintos ayuntamientos (no específicamente los de A Coruña y Arteixo)» e insistió en que lo importante es «seguir la hoja de ruta y la mejora de servicios».
Análisis La polémica de la unión A Coruña-Arteixo