Laxe, la nostalgia y el futuro

A CORUÑA

01 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

A Fernando González Laxe los años le han tratado bien. Fue el primer presidente socialista de la Xunta en una época en la que el incipiente gobierno autonómico trataba de abrirse camino. Duró dos años, pero en la ciudad dejó huellas bien visibles que conforman el dni del coruñesismo, como la universidad o el primer palacio de congresos, rebautizado entonces pomposamente como Palacio de la Ópera. Tras muchos años lejos de los focos, ejerciendo su trabajo como profesor en la UDC e investigando, González Laxe fue rescatado del anonimato por José Blanco, que le confió la gestión de Puertos del Estado. Allí tuvo algún encontronazo con el titular de la Autoridad Portuaria, Enrique Losada, pero también contribuyó a la designación de A Coruña como puerto nodal, entre otras inversiones. Tras la debacle del zapaterismo, retornó a las aulas. Y en las primarias del PSdeG vio restañado su prestigio dentro del partido. Se comportó de forma equidistante con los dos candidatos, Gómez Besteiro y Manuel Vázquez, y fueron muchos los que quisieron ver un retorno a la primera línea como futurible alcaldable. Laxe lo niega y avala a Mar Barcón para el futuro inmediato.

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