El futuro del muelle petrolero del puerto coruñés tiene fecha de caducidad: el mes de abril de 2018, como máximo. Para entonces está previsto que las instalaciones se hallan trasladado a punta Langosteira. Y en el puerto exterior atracarán los petroleros que lleguen con crudo para la refinería, que también estará en el mismo emplazamiento.
Curiosamente, ayer no había petroleros en los pantalanes y para hoy tampoco está prevista la llegada de ninguno de ellos. La razón es la parada técnica que en las últimas semanas se ha llevado a cabo en las instalaciones de la refinería.
Con el traslado de las instalaciones quedará atrás más de medio siglo de historia de aquel temor de los coruñeses de que la refinería haría desaparecer las playas. Hoy aquella idea produce alguna que otra sonrisa. No así, los graves accidentes con petroleros que han afectado al puerto coruñés.
¿Y después del petróleo? El futuro del pantalán pasa por la urbanización del mismo, con la ubicación de varios edificios institucionales. Ese es por el momento el último proyecto.