Casi seis años de luces y muchas sombras

Ana Lorenzo Fernández
ANA LORENZO A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El complejo despegó con un gran éxito, que se desvaneció con Marineda City

23 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

A bombo y platillo, el grupo Chamartín inauguraba, el 16 de octubre del año 2008, el centro comercial Dolce Vita después de diecinueve meses de obras y una inversión de 162 millones de euros. En aquel momento, se convertía en el más grande de la ciudad, con más de 62.000 metros cuadrados de superficie comercial, 114 locales y una plantilla total de cerca de 4.000 personas, entre empleos directos e indirectos.

Grandes colosos de las ventas, como H&M, Primark o Media Markt, habían elegido esta superficie para abrir sus primeras tiendas en la ciudad, un reclamo que hizo que el centro comercial se abarrotase durante los primeros días. Las 2.800 plazas de aparcamiento se quedaron cortas para acoger a todos los clientes que querían conocer los nuevos establecimientos, y los atascos se sucedieron durante meses en la Grela, algo que levantó las quejas de los empresarios y de la propia ciudadanía, al tiempo que el gobierno local repetía que se trataba de «algo puntual».

Y así fue. La apertura de Espacio Coruña al año siguiente comenzó a restar clientes a Dolce Vita, a lo que se unió el agravamiento de la crisis económica. La situación llegaría a complicarse más en el año 2011, cuando se abría, a escasos metros del centro comercial, el complejo Marineda City, en aquel entonces el más grande de España y el tercero de Europa.

La gran oferta de esta última superficie, que contaba con casi todas las mismas firmas que Dolce Vita y añadía otras de peso como Ikea, El Corte Inglés o Conforama, así como salas de cine, hizo que poco a poco la balanza se fuera torciendo en contra del complejo del grupo Chamartín, que durante los dos últimos años no ha parado de desmentir los rumores de cierre, que finalmente sí se han hecho realidad.