Previsible, pero no deseable

Adolfo López

A CORUÑA

24 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando en su momento nos dijeron que las grandes áreas comerciales iban a ser generadoras de empleo, de actividad económica, de puesta en valor de la ciudad, en toda Galicia, España y hasta Europa, a algunos nos parecía una quimera o solo una declaración de intenciones. Estamos asistiendo a otra reconversión local: la de las superficies comerciales, a la vez que continúa la imparable reconversión de los establecimientos comerciales de barrio o proximidad, aunque esperemos que la tendencia del incremento del consumo de los últimos meses sea una realidad duradera. 

A Coruña quintuplica los metros cuadrados de áreas comerciales, con respecto a la media de España. Con su aparición se ha generado empleo (en algunos casos precario) y a su vez se ha destruido en el establecimiento de toda la vida, ya fuese hostelería o comercio, pues estos han desaparecido. En ciertos casos, los tributos de las grandes superficies se van fuera de donde generan los beneficios, bien por ser franquicias o por tener sus sedes lejos de aquí. Igual, y tenemos ciertas dudas, la actividad económica más importante de algunas grandes superficies ha sido la compra de terrenos y su construcción. 

Actualmente, ninguna superficie comercial de A Coruña está ocupada en su totalidad y tiene cierta gracia que nos encontremos repetidos los mismos establecimientos en todas. La presencia del grupo Inditex es fundamental para la existencia de los mismos. Según parece, lo que abocó a la desaparición de Dolce Vita fue el cierre de las tiendas del grupo coruñés. No esperamos ni deseamos que cierren más centros comerciales y hosteleros. Los que hacemos actividad comercial de proximidad entendemos que debemos ser diferentes de todo esto, debemos asesorar y explicar lo que vendemos, debemos tratar y relacionarnos con nuestros convecinos, debemos participar en la vida y desarrollo de nuestro barrio, debemos mejorar la accesibilidad y movilidad a nuestros locales, debemos de vivir en y con nuestra ciudad.

Ya que el caso de A Coruña es distinto y único con referencia al establecimiento de proximidad o barrio, esperamos que los que pueden parar esta reconversión (creada posiblemente por la crisis, y en A Coruña, también posiblemente, por el telón periférico de centros comerciales): los que nos gobiernan, pongan todos los medios e interés para recuperar la actividad de los comercios de proximidad, pues se está recuperando la ciudad de servicios que A Coruña ha pretendido ser, y a veces ha logrado, desde hace años. Una ciudad o un barrio sin establecimientos comerciales envejece y se desertiza convirtiéndose en una zona residencial o barrio dormitorio, yo no lo quiero para donde vivo o trabajo.