El próximo mes de abril abrirá el aparcamiento subterráneo del Parrote
25 ene 2014 . Actualizado a las 15:53 h.La Marina cambiará de cara para unirse más con el mar. La distancia con la lámina de agua del puerto será la misma, pero la cercanía simbólica crecerá de modo importante cuando en la primavera del año próximo desaparezcan las dos líneas de asfalto -cuatro carriles en total- que hoy separan la ciudad del mar.
El alcalde de A Coruña, Carlos Negreira, y el presidente de la Autoridad Portuaria, Enrique Losada, presentaron ayer un proyecto que se cerrará en las próximas semanas y que define cómo serán los 28.000 metros cuadrados de los que desaparecerán una media de 30.000 vehículos al día. Solo quedarán los buses, taxis, emergencias y residentes. A la superficie que se renovará en la Marina se le suman los 24.000 metros cuadrados que unos meses antes estarán listos en el Parrote. Losada concretó que las obras del aparcamiento siguen según el calendario previsto y que deberá estar abierto al público como muy tarde en abril.
El túnel de la Marina, por su parte, ya está en marcha, y en enero del 2015 se habrá finalizado según las cuentas de Losada. En la primavera del 2015, poco menos de año y medio, toda esa zona, con más de 50.000 metros cuadrados, deberá estar rematada y mostrando un aspecto radicalmente distinto al actual.
Entre otras cosas, Negreira destacó que se eliminarán desniveles y barreras y que desde los soportales de las galerías hasta el mar se mantendrá la misma cota cero. El regidor apuntó que si el anterior gobierno local hubiese terminado el párking el proyecto ahora en marcha no hubiera sido posible.
«Recuperaremos la alameda tradicional prolongando los jardines de Méndez Núñez hasta la Marina», apuntó Negreira. Entre otras novedades, habrá una pasarela sobre el mar en la esquina más cercana a la Autoridad Portuaria, se multiplicará el área destinada a los juegos infantiles y aumentará en un 40 % el número de árboles en la zona a urbanizar.
El arquitecto rdel proyecto, Luis Collarte, destacó que el diseño se estructura en líneas perpendiculares que llegan al mar bajo un esquema de pentagrama, y apuntó que con el tiempo todo el tráfico en superficie acabará desapareciendo en un espacio para los peatones. «Quedará un frente amplísimo, que permitirá recuperar la comunión con el mar», resumió el alcalde, que apuntó que se potenciarán los restos arqueológicos de Puerta Real y que cambiará de sitio el quiosco allí ubicado.