Los agentes multarán a los propietarios que no recojan las deposiciones
10 abr 2014 . Actualizado a las 19:59 h.El gobierno local de A Coruña ha decidido poner fin a las calles manchadas por las deposiciones de animales domésticos, avanzó ayer en Radio Voz el primer teniente de alcalde de la ciudad, Julio Flores.
Según el edil y portavoz del gobierno, es «una demanda vecinal» poner fin a la costumbre de algunos propietarios de canes de no retirar sus deposiciones de las calles, ensuciando las aceras y dando una imagen lamentable y poco higiénica de la ciudad. Flores apuntó que la policía de barrio extremará ahora la vigilancia y el control sobre dueños de animales, para aplicar la normativa sobre quienes se comportan de modo incívico.
Flores explicó que hasta la llegada de los populares a la alcaldía la presión policial por esos temas resultaba más bien escasa. En el año 2011, apuntó, tan solo se impusieron 19 sanciones por deposiciones en los espacios públicos, un número que nada tiene ver con la realidad de las calles. El año pasado, explicó, la cifra subió hasta las 179 denuncias, un número que podrá seguir aumentando hasta que cese ese tipo de comportamiento.
El próximo mes se pondrá en marcha una campaña especial en toda la ciudad para la que distintos agentes de la Policía Local están recibiendo una formación específica impartida por especialistas de la asociación Can Coruña.
Los policías no se limitarán a multar por las deposiciones de los animales. Además, controlarán también que los dueños de las mascotas cumplan con todas las normativas relacionadas con la posesión de animales. Así, se vigilará también de modo especial el modo en que los animales potencialmente peligrosos andan por las calles, el uso del bozal y la presencia del chip que ahora se exige en todas las mascotas. Todo para lograr que los perros puedan convivir con los ciudadanos en distintos espacios de la ciudad sin convertirse en un problema para el resto de los vecinos.
El caso de Germán Lago
Por otra parte, Flores habló también del caso de la denuncia presentada por el Ayuntamiento contra el exdirector de Seguridad, Germán Lago, por una presunta vulneración de la Ley de Protección de Datos.
Flores evitó entrar en detalles y se limitó a explicar que la denuncia había partido de la asesoría jurídica municipal, que dio traslado a la oficina estatal de protección de datos. Además, el concejal deseó a «un antiguo trabajador municipal que todo quede en nada».
Finalmente, el primer teniente de alcalde también tuvo palabras para el portavoz de EU, César Santiso, a quien calificó como «político de segunda división» y como «pseudojuez de los plenos». Insistió Flores en la forma en la que Santiso accedió a su trabajo en la Diputación, dudando de que fuera por oposición. El edil se refirió con ironía a la propuesta de que las inversiones de más de 100.000 euros se voten en referendo.