Los problemas de la planta de presunto reciclaje no son asuntos del pasado. Lo más difícil está por venir, porque lo que hace la auditoría no es otra cosa que certificar que el modelo tal y como está no funciona, y que los números que hasta ahora se utilizaban no son reales.
«La empresa nos pidió 33 millones de euros y bajaron después a 28 millones. Con la auditoría veremos ahora lo que corresponde y no corresponde pagar, pero el bipartito nos dejó otra espada de Damocles de 28 millones encima», apuntó Julio Flores, quien definió el texto elaborado por KPMG como «una novela de terror».
Para el portavoz del gobierno local, «en cuatro años los que ahora están en la oposición nunca admitieron ningún problema en Nostián» y acusa al bipartito «de pagar más por reciclar menos», apuntando que el anterior gobierno local «pagó 33 millones más por reciclar un 20 % menos».
Para Flores, «el modelo de reciclaje tiene que recuperar su credibilidad» para lo que es necesario hace un plan de viabilidad, algo en lo que, apuntó, ya trabajan con los ayuntamientos del área metropolitana. Por su parte, el concejal de Medio Ambiente, Enrique Salvador, apuntó ayer que buscar salidas no es algo inmediato, ya que la gestión de los residuos «es un tema muy complejo» y que actualmente se están analizando los detalles de la auditoría. «Después se hará una propuesta a la empresa, pero siempre con dictámenes económicos y jurídicos de los técnicos municipales», dijo Salvador. La planta que iba a dar soluciones durante un cuarto de siglo, apenas fue capaz de resolver los problemas sin ayuda exterior durante una década.