Ciencia para dar y tomar

Ana Lorenzo Fernández
ANA LORENZO A CORUÑA

A CORUÑA

PACO RODRÍGUEZ

Centenares de personas visitaron el gran laboratorio de pruebas del parque de Santa Margarita

11 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

La ciencia está presente en la vida de cualquier persona desde que se levanta gracias a un despertador, o desayuna la leche de vaca que ha pasado por distintos procesos hasta llegar al tazón. De todo esto y de mucho más aprendieron ayer las centenares de personas, sobre todo niños, que participaron en una nueva edición del Día de la Ciencia en la Calle, que volvió a convertir el parque de Santa Margarita en un gran laboratorio de pruebas.

Cerca de una treintena de colegios, además de otros colectivos, ocuparon las 40 casetas que rodearon la Casa de las Ciencias, y en las que cada colectivo presentaba su experimentos. Un jardín botánico, enseñar a ordeñar una vaca, o a pescar una moneda en el agua sin mojarse eran algunas de las alternativas que más llamaron la atención de los visitantes, que también quisieron saber cómo funciona un submarino o los circuitos electromagnéticos.

Plátanos de videoconsola

Entre las iniciativas más curiosas que se pudieron ver este año en el Día de la Ciencia en la Calle estaba la construcción y funcionamiento de un brazo biónico, una impresora en tres dimensiones portátil, un Teleskech automático que dibujaba guiado por una tablet, o unos plátanos que hacían la función de mandos de una videoconsola. Además, la organización también retó a todos los participantes a competir en numerosas y divertidas pruebas, como una carrera de caracoles, en la que a pesar de los esfuerzos de los niños, los animales no mostraban mucha intención de moverse.

También hubo competiciones para hacer torres de palitos que desafiaran a la gravedad por su altura, lanzamiento de aviones de papel, y talleres de papiroflexia y cometas, así como partidas de ajedrez y damas con tableros gigantes. La diversión también estuvo asegurada con el diseño de un grafiti de más de 18 metros lineales en el que participaron un gran número de niños, así como con la zona reservada a los hinchables, que hicieron saltar por los aires a más de un pequeño. Y, como la música no está reñida con la ciencia, la Banda Municipal ofreció un concierto que completó esta jornada festiva.