El PP logra su peor resultado en un lustro a doce meses de las municipales
27 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El Partido Popular obtuvo 24.576 votos en A Coruña en las elecciones del domingo. Es su peor resultado en los últimos cinco años y supone la pérdida de 16.383 sufragios desde las anteriores europeas del 2009. El revolcón, solo suavizado porque siguen siendo la fuerza con más respaldo en la ciudad, es todavía más violento si se tiene en cuenta que en las autonómicas del 2012 lograron 76.856 votos, más del triple.
El batacazo del PP es el disparo de salida de una carrera de infarto hasta las municipales del 2015, más abiertas que nunca tras la irrupción de Podemos, que se coloca como tercera fuerza con 11.196 sufragios, 161 más que AGE.
El resultado es agridulce para la coalición de EU y Anova, que se consolida en el mapa político de la ciudad al tiempo que ve su crecimiento cercenado por la entrada del movimiento que lidera el mediático Pablo Iglesias.
Más amargo aún debería ser el trago para el PSOE, que también ha sacado su peor resultado en cinco años y se hunde hasta los 20.004 votos. Los socialistas han perdido 16.119 sufragios desde las europeas del 2009, una cifra similar a la de los populares, pero mayor en términos relativos.
Pero los ánimos están más altos en la parroquia socialista de lo que podría parecer. Primero porque se temía una caída aún mayor, segundo porque han recuperado posiciones en barrios como Adormideras o los Mallos y, lo más importante, porque la extrapolación de los resultados les sitúa como segunda fuerza con ocho ediles frente a nueve del PP y tres posibles aliados dentro de la corporación municipal: AGE, Podemos y un BNG que, con el 5,97 % de los votos, también ha obtenido su peor resultado en un lustro y se acerca peligrosamente al límite legal del 5 % para obtener representación en el pleno.
Esa es la lectura que hizo Mar Barcón, que ve una «mayoría absoluta progresista liderada claramente por el Partido Socialista». Claro que eso podría cambiar mucho en los próximos 12 meses. Una alianza de Podemos y AGE dejaría al PSOE de tercero con los resultados del domingo, y ahora mismo solo se puede especular sobre el respaldo que podrían obtener en el 2015.
Barcón también ve un «empate técnico» entre PSOE y PP, pese a que los segundos tienen 4.572 votos más, y a que los populares parecen dispuestos a dar la batalla hasta el final para ampliar distancias. Su portavoz, Julio Flores, que compareció con gesto grave, aseguró que han «tomado buena nota», que van a a «trabajar más, explicar más e ilusionar más», e insistió en que los resultados no se pueden extrapolar a las municipales, porque las europeas «suelen ser escenario de un voto de castigo (contra los mayoritarios) que aglutinan partidos antieuropeos y radicales».
Flores asumió el desgaste de su partido y lo justificó en que «parte de los ciudadanos no están contentos con un gobierno que ordena la casa que otros tiraron por la ventana». También acusó de triunfalismo a la oposición, a los socialistas por estar «satisfechos de perder un 20 % de los votos», a un BNG «alegre de ser casi un partido residual» y una AGE que «celebra pasar de ser la segunda a la cuarta fuerza».
Por su parte, César Santiso (EU), celebró el auge de la «esquerda real» y señaló que las «forzas rupturistas poderían gobernar a cidade, expulsando ao bipartidismo», aunque con los resultados del domingo precisarían cuatro ediles del PSOE para llegar a la mayoría absoluta.
También Xosé Manuel Carril (BNG) celebró la «ruptura do bipartidismo», y se mostró satisfecho con el resultado de su partido «malia criminalización e o silenciamento na campaña».