«Hay que salir un poco más temprano de casa»

La Voz

A CORUÑA

05 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

El cierre al tráfico del túnel de María Pita se esperaba con temor por los más de 30.000 conductores que utilizan este vial, pero quien más miedo tenía al corte de la circulación por el subterráneo eran los vecinos de la zona de Monte Alto. «Parece que todo está saliendo bien», señaló un conductor que a las nueve de la mañana bajaba con su coche hacia Puerta Real.

Pero a esa hora el túnel aún estaba abierto al tráfico. Pasó el tiempo y se vedó el paso por este corredor. «No tuve ningún problema para salir de la zona», indicó Juan Sanjurjo, vecino de Monte Alto. «Bajé desde la plaza de España y cogí hacia el Hospital Abente y Lago. Me llevó el mismo tiempo que circulando por el túnel», subrayó. No obstante, la asociación de vecinos aprovechó para reclamar ayer que el gobierno local establezca descuentos en el transporte urbano para los residentes en la zona, presumiblemente los más afectados por los diez meses de corte en el túnel de acceso a su barrio.

El Abente y Lago podía ser un punto conflictivo por el cierre al tráfico del subterráneo de María Pita. «Estaba al tanto de lo que iba a suceder hoy. Lo repitieron muchas veces por Radio Voz y lo leí casi todos lo días en La Voz de Galicia. Tenía hoy consulta con el médico a las doce, y lo que hice fue salir antes, una media hora antes, de mi casa. Llegué a la cita perfectamente», contó María Luz Mateo, que reside en la zona de Riazor.

Políticos

Sobre el cierre del túnel de María Pita habló ayer la concejala del PSOE Silvia Longueira. Sus primeras palabras fueron de comprensión sobre la medida adoptada por el Ayuntamiento y dijo «que todas las obras, sean públicas o privadas, producen incomodidades».

Sin embargo fue crítica con la inversión necesaria para ejecutar la obra: «Pulirse 60 millones de euros en un túnel cuando ni tan siquiera somos capaces de gestionar la ayuda de emergencia, no es normal», indicó.

Por su parte, el alcalde de la ciudad, Carlos Negreira, recordó que las obras de la Marina y el Parrote «permitirán recuperar la soberanía de 53.000 metros cuadrados, abrir de verdad la ciudad al mar y que esos 30.000 coches que pasan a diario por la zona dejen que los ciudadanos sean los auténticos dueños de ese espacio central».

Negreira también indicó que el concesionario «aporta casi el cincuenta por ciento de los fondos y el resto se financia entre tres administraciones públicas».