El levantamiento del cierre les permite faenar por tercera vez este mes
29 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Por tercera vez en cuatro meses, los mariscadores a pie de la ría de O Burgo pudieron volver a faenar. La zona había permanecido desde el pasado 2 de julio cerrada por la presencia de toxina, pero los resultados de las analíticas realizadas en los últimos días ha permitido su reapertura.
Ayer fueron una treintena los mariscadores que acudieron al entorno del Pasaje a faenar. Retiraron 35 kilos de almeja grande, 22 de almeja pequeña, 104 kilos de berberecho y otros 50 de almeja japónica. Como reconoce Manuel Baldomir, miembro de la directiva y expresidente de los mariscadores a pie, «non é nin a cuarta parte do que podería saír». Esta reducción la achaca al mal estado de la zona, «case morta» por la contaminación. «A lama non deixa que o marisco creza», afirma.
Andrés Pena, su sucesor en el cargo, coincide con Baldomir en el análisis de la situación del banco marisquero. La zona del puente hacia O Burgo es, según él, la que peor está. «El marisco se nos cubre de fango y apenas quitamos para el seguro». Este es el principal motivo, junto con las bajas, por el que solo la mitad de los miembros de la agrupación acudieron a mariscar en la jornada de ayer. No les compensa darse de alta para faenar únicamente tres días. En un mes pueden facturar 400 euros, de los que hay que descontar el precio del gasoil y de los aparejos.
El furtivismo es otro de los enemigos de su actividad, aunque reconocen que la caída de la producción ha provocado una menor actividad de los furtivos, aunque no evitó que les robasen la cría ya tres veces. «A vixilancia segue sendo nula e así a ría non pode saír adiante», denuncian.
Si el calor persiste, los mariscadores a pie no descartan que la toxina pueda hacer nuevamente acto de presencia y se vean obligados a volver a sus casas. Suspiran por que se drene la ría de una vez y la Consellería atienda a sus llamadas para coordinar una solución al furtivismo.