Zumba, folclore y recreaciones bélicas en el primer domingo de María Pita 2014
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A CORUÑA
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Miles de personas se echaron a la calle para disfrutar de los actos de las fiestas
04 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Fiestas, domingo y buen tiempo. Tres ejes que aseguran el éxito de la jornada. Lo fue. La imagen de los jardines de Méndez Núñez llenos de gente a las doce del mediodía lo atestiguaba. Acentos coruñeses y foráneos se cruzaban por allí. Todos esperando la llegada del desfile de pendones que conmemoraba el Día de Castilla y León dentro del Certamen de Casas Regionales.
Los pendones -enormes banderas con estandartes típicas de la Edad Media- fueron portados desde la plaza de María Pita en desfile por la calle Real hasta Méndez Núñez. Sus grandes dimensiones llamaron la atención de los transeúntes que, en muchos casos, se sumaron a la marcha. Una vez en el recinto de las Casas Regionales, un grupo de baile y de músicos hicieron una exhibición de bailes regionales, entre castañuelas y clarinetes. Después se oficiaría una misa solemne.
Pero la actividad había empezado antes. En Marina Coruña, al lado del castillo de San Antón, se iniciaba a las once un maratón de zumba solidaria. Allí, entre danza y deporte, muchos se dejaron contagiar. De la decena, pasaron a la veintena y, después, llegaron al centenar de personas. Se irradiaron vibraciones positivas, ganas de fiesta y buen rollo.
Homenaje al soldado Otero
En el monte de San Pedro tuvo lugar la segunda jornada del Museo Vivo Ariete. Si el sábado tocó liberar París en María Pita, ayer se recreó el desembarco de Normandía. Sin embargo, este año la actuación tuvo un ingrediente especial, que lo singularizó de otras ediciones. El alcalde destapó una placa en honor a Manuel Otero, el soldado nacido en Outes que pereció en esa histórica batalla. Se trata del único gallego y español que murió a manos de los nazis cuando las tropas aliadas escribían el principio del fin de la dominación alemana en la II Guerra Mundial.