Las obras en vías públicas, la Marina y el Ofimático copan las inversiones
09 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.El gobierno local hizo público el anexo de inversiones de los presupuestos del 2015. La documentación financiera municipal nunca es muy colorida, pero la de este año es más gris que nunca: gris cemento, gris hormigón, gris pintura de farola. Los populares se lo juegan todo al cemento en su última gran apuesta del mandato. Aunque hay matices. Está el ladrillo en su formato más clásico, encarnado en la urbanización del polígono de viviendas del parque Ofimático, en el que se prevén gastar casi 6,3 millones; pero también hay un cemento con tintes más sociales, que adopta la forma del centro cívico de la Ciudad Vieja, o incluso con aires culturales en el castro de Elviña. Ahí está la diferencia, en el tamaño, porque todo son obras, pero esos proyectos apenas rozan el millón de euros entre los dos.
Porque la talla sí importa en cuestiones presupuestarias, y en las cuentas del año que viene el rey por tonelaje es el proyecto de reurbanización de la Marina. Con túnel incluido para sacar los molestos coches de la superficie devorará 10,6 millones de euros, el 20 % de los 50,2 millones disponibles en los capítulos 6 y 7, inversiones y transferencias, todo lo que habrá disponible para cambiarle la cara a la ciudad.
Ni 150.000 euros al Ofimático
El segundo y tercer puesto del podio están menos claros. La plata debería ser para el Ofimático, pero si agrupan las diversas partidas para mejora de viales y espacios públicos se alcanza una cantidad que ronda la dedicada a la Marina. Además, el Ofimático compite dopado. El Ayuntamiento le asigna esos 6,27 millones, pero no pondrá sobre la mesa ni 150.000 euros. El resto serán aportados por las cooperativas de propietarios y los promotores privados, que deberán aportar hasta 6.091.815 euros, suponiendo que las obras de construcción de nuevos edificios avancen al ritmo previsto, lo que parece difícil.
No será la única aportación privada a la cementada lista de inversiones. Destaca por encima de todas la colaboración de la Fundación Amancio Ortega, que contribuirá con 2,7 millones a un proyecto con menos hormigón y más verde: la construcción del nuevo parque Adolfo Suárez en la zona de Visma.
Otra característica del cemento es que perdura, y a veces estorba, durante años. En las cuentas figuran 1,54 millones para pagar sentencias urbanísticas, una cifra a la que habría que añadir las cantidades ya presupuestadas en anteriores ejercicios para sufragar casi siempre dudosas actuaciones de anterior gobiernos. Aunque la cifra del 2015 es menor que la de años anteriores, es más alta que las partidas para adquisición de terrenos, obras de urbanización, los arreglos en la cubierta del estadio de Riazor, o incluso los trabajos de mejora en centros cívicos y la construcción de uno en la Ciudad Vieja.
Todas esas obras reciben cantidades importantes, próximas al millón en la mayoría de los casos. Nada extraño en unas cuentas dedicadas a consolidar proyectos ya en marcha y muy centradas en servicios básicos e infraestructuras. No en vano la Concejalía de Urbanismo contará con 10 millones más que en los anteriores presupuestos. En medio de ese mar de hormigón, lo más I+D es el (casi) millón de euros que suman doce partidas para equipamientos informáticos, de comunicaciones y software para el Ayuntamiento. Veremos si se traducen en más rapidez en los trámites o en un aumento de gasto por el pago de licencias de programas. En cultura manda el gris. Reinan los casi 220.000 euros para el Castro de Elviña. La principal adquisición pictórica es un retrato del salón de plenos de Felipe VI (6.000 euros) y la guerra contra el chabolismo se queda en reyerta con solo 40.000 euros en liza.