EU juega al escondite con la Marea

Xosé Vázquez Gago
Xosé Gago A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El partido de César Santiso aún estudia su integración en el movimiento

13 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Quizá en febrero, cuando la Marea tenga su estructura interna bien definida, se sabrá como termina el largo y complicado baile del cortejo que la nueva formación mantiene con Esquerda Unida desde hace meses. En la decisión final no influirá el «plantón», obligado por causas de fuerza mayor, que el portavoz de EU, César Santiso, hizo a los «mareantes», como se llaman entre ellos, este domingo. Santiso no pudo acudir a la asamblea que la Marea celebró el domingo en el edificio del COAG para lanzar la organización de su estructura interna y su candidatura.

La no aparición de Santiso provocó rumores de ruptura definitiva, pero fuentes de ambas formaciones negaron que fuese así. En Esquerda Unida se ciñen a la línea oficial del partido de buscar coaliciones para plantear alternativas electorales potentes a PP y PSOE, tocados por el descrédito del bipartidismo pero todavía vivos y con tiempo por delante para recuperar espacio perdido.

El acuerdo definitivo, si es que llega a haberlo, entre EU y la Marea quizá no se conozca hasta el último momento. Hay precedentes, el pacto EU-Anova que alumbró la coalición AGE casi agotó el plazo para ver la luz. El resultado aún así fue bueno en materia electoral (AGE fue la formación revelación de las autonómicas), pero la mezcla demostró ser demasiado inestable, sufrió bajas en el Parlamento y provocó una escisión en Anova. Hoy muchos la ven como un experimento fallido.

El acuerdo con la Marea podría ser aún más complicado, y un sector de Esquerda Unida teme que el experimento falle todavía antes, o incluso que se convierta en un abrazo del oso. La Marea rechaza convertirse en una coalición de partidos, quiere serlo de personas y que las formaciones que quieran colaborar con ellos «se diluyan» en su estructura, lo que supondría «borrar» de la carrera electoral las siglas EU.

Además, sus normas internas vetan que «persoas con significación relevante en partidos» o con «cargos de responsabilidade na Administración» participen en sus grupos de trabajo principales o coordinen las mareas, lo que dejaría fuera de juego al portavoz de EU, César Santiso, por el mero hecho de haberlo sido y a pesar de sus cuatro años de trabajo en solitario en María Pita.

Esa es una de las aristas que tendrán que limar los dos partidos para llegar a un pacto, que cuentan con varios puentes, entre ellos personas de EU que también forman parte de la Marea.

Quienes no dieron plantón al nuevo partido fueron los miembros de Podemos. Ya el primer día de las asambleas en el COAG se pudo ver allí a Inés Mallada, una de las componentes de la recién elegida dirección local.

El BNG mantendrá sus siglas

El Bloque se evitó muchos quebraderos de cabeza cuando apostó por concurrir a las municipales con sus siglas y sin «diluirse» en nuevas formaciones. Los nacionalistas no acudieron al encuentro con la Marea, pero enviaron un saludo y dejaron la puerta abierta a «compartir espazos de loita» con ellos en el futuro. El Bloque cerrará su lista electoral en las próximas semanas mediante asambleas abiertas a todos los ciudadanos interesados.

PSOE y PP, pendientes de lista

Tanto el PP como el PSOE tienen decididos sus cabezas de lista, Carlos Negreira y Mar Barcón, ganadora de las primarias internas, pero todavía deben concretar el resto de sus candidaturas. Los socialistas lo harán en la segunda mitad de febrero, coincidiendo con el fin del proceso de conformación de la Marea.