Las terrazas se comen las calles

Javier Becerra
Javier becerra A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

En algunos de los viales del centro se ocupa más del 70 % del espacio

21 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Existen calles por las que al viandante le cuesta caminar. Viales como la Estrella, Olmos o la Franja se convierten en una particular gincana en cuanto algunos negocios de hostelería despliegan sus terrazas. Es tal el aprovechamiento del espacio público por esos locales que se dan casos en los que prácticamente hay que ir en fila india. Entre que los hosteleros fuerzan (y en muchos casos rebasan) los límites y que los clientes se expanden, el espacio que queda para los peatones resulta insuficiente.

La Ordenanza Municipal Reguladora de la Instalación de Terrazas en espacios de uso público rige desde el verano del 2013. Establece que, tanto en las aceras de calles con circulación rodada como en las calles peatonales, la superficie ocupada no puede exceder el 50 % de su anchura. Además, en el primer caso se deben dejar 1,50 metros de itinerario peatonal libre, que podrá ser ampliado a 1,80 en los casos en los que el Ayuntamiento considere que la intensidad de tránsito así lo demanda.

En el supuesto de las calles peatonales la ordenanza señala que tiene que quedar un itinerario peatonal mínimo y libre de obstáculos de tres metros para permitir el paso de vehículos de emergencias. Un simple vistazo sirve para constatar que, en una buena parte del centro de la ciudad, toda esta normativa se vulnera día sí y día también. Pero cuando se transgrede de manera especial es durante los fines de semana.

Todo empezó con la Ley Antitabaco del 2011. Para amortiguar el efecto negativo que iba a generar en la hostelería, el Ayuntamiento decidió relajar la vigilancia de las normas que rigen la instalación de terrazas en la ciudad. Dio cierta manga ancha. Se permitieron, por ejemplo, los barriles en los locales con aceras estrechas. Y aparecieron multitud de nuevas terrazas. De ser una opción de unos pocos hosteleros, de repente pasó a ser algo de uso masivo.

Entonces gobernaba la coalición entre PSOE y BNG liderada por Javier Losada. Con la llegada de Carlos Negreira a la alcaldía, que durante la campaña había hecho muchos guiños a los hosteleros, el Ayuntamiento prometió revisar la normativa para adaptarla a la nueva realidad. Se cambiaron algunos parámetros. Si antes no se podía ocupar más de un tercio de la acera con mesas y sillas, ahora se queda en la mitad. Si el espacio libre establecido en la anterior ordenanza se fijaba en 3,50 metros, ahora se queda en tres. Sin embargo, la sensación general es que todas estas normas se incumplen. Ello se hace especialmente intenso en la zona centro, en la que se van conquistando metros y metros constantemente.

Anclajes irregulares

No solo es la extensión de las terrazas la única irregularidad. También hay muchos casos de instalación de cortavientos con anclajes fijos, para los cuales se taladró el suelo. No estaban permitidos antes de la nueva ordenanza. Continúan sin estarlo ahora. Pero, por ejemplo, se ven a pares en la calle de la Estrella sin que se haga nada por evitarlo.