Una de las ideas que ronda por la cabeza de Carlos Negreira desde el comienzo del mandato es la de crear un nuevo centro urbano que recuerde más a la estampa que una fotografía de Alberto Martí le regaló en una de sus visitas a la Cocina Económica. Un gran jardín y la peatonalización de buena parte de los espacios conforman el eje central de esa idea para «reverdecer» los Cantones a pesar del centro de ocio y algunos otros obstáculos. La nueva Marina nos enseña el primer paso de esa nueva urbe. El Parrote ya está conectado con la ciudad y los peatones han ganado casi cuarenta mil metros cuadrados para su solaz, sumando la parte de la zona portuaria ya abierta al uso común. Del apoyo a ese nuevo horizonte ya da fe la economía. Y ya no hay locales vacíos en la primera línea de mar, a falta de adjudicar los dos últimos.