El documental sobre la vida de la cantante huye de victimismos y gustará a quienes disfruten del soul, del talento musical y del retrato de los ídolos del pop y los tejemanejes entre bastidores
24 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Back to Black, rezaba una de las canciones más conocidas de la malograda Amy Winehouse. Y nada mejor que esa frase para definir lo que fue la vida de esta artista.
Estrella mediática a su pesar, definida por muchos de sus conocidos como una «diva del soul de sesenta años en el cuerpo de una niña de 19», fue una persona excesiva, depresiva, dotada de una voz prodigiosa y un enorme talento para componer, una diva devorada por sus propios demonios que falleció con apenas 27 años.
Asif Kapadia, precedido por su experiencia documental en la valorada Senna, nos muestra el vertiginoso ascenso de una niña que quería cantar jazz, así como su descenso aún más rápido a los infiernos de las drogas, el alcohol y la autodestrucción. Nada que en realidad no conociésemos por la prensa del momento, pero que ahora se nos muestra con toda su crudeza y, al tiempo, con ternura y sensibilidad hacia su persona.
Lejos de ser una hagiografía, se nota, sin embargo, el cariño hacia el objeto de estudio, pero también el deseo de sostener el retrato en pruebas objetivas. Para ello cuenta con material gráfico de primera mano; vídeos familiares, grabaciones de amigas, novio, representante?. En una era en la que todo se registra en formato audiovisual, la vida de Amy fue captada por el objetivo de todos aquellos que la rodeaban, así como por la nube de paparazis que la perseguían a todas horas. Partiendo de este material y sin ni una entrevista a cámara, simplemente con voces en off superpuestas a imágenes de archivo, se nos reconstruye la vida de una mujer de fuerte personalidad pero interior frágil. Estremecedoras son sus propias declaraciones; «No creo que sea famosa, y no podría soportarlo, me volvería loca». Estas palabras son la antesala a un periplo de rehabilitaciones, bulimia reincidente, dependencias emocionales? que se extrapolan a una mirada hacia la popularidad y la presión de la celebridad.
Sin embargo, es en el acercamiento a su intimidad, huyendo de victimismos, donde la película se muestra más honesta, en ese retrato ya no solo documental, si no con tintes de melodrama. Gustará no solo a fans de la artista, sino a aquellos que disfruten de la música soul, del talento musical en general, y sobre todo del retrato de ídolos del pop y los tejemanejes entre bastidores, dejándonos ese regusto final sobre lo que podría habernos dado esta artista de no haber desaparecido tan tempranamente.
«AMY»
Reino Unido, 2015.
Director: Asif Kapadia.
Documental biográfico. 128 minutos.