El PSOE bloquea la bajada del IBI que planteó el PP y respaldó el BNG

Xosé Vázquez Gago
Xosé Gago A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

ANGEL MANSO

En el 2012 y hace un año los socialistas defendieron en el pleno reducir el tributo

23 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

En el ocaso del 2017, el PSOE ejerció ayer de fiel escudero del gobierno de la Marea y bloqueó en el pleno una bajada del IBI que propuso el PP y respaldó el BNG.

La sesión, aunque convocada de forma extraordinaria, se esperaba tranquila. Pero aunque el resultado fue el esperado: el tándem Marea-PSOE hizo valer su pacto para aprobar las ordenanzas fiscales, y rechazó la iniciativa del PP para reducir el tributo, distó mucho de ser tranquila.

Durante las últimas horas, el gobierno local ha logrado crispar al BNG. Durante gran parte del mandato los nacionalistas han sido uno de sus principales apoyos, respaldando sin matices su postura en asuntos espinosos, como la adjudicación de la gestión de la antigua cárcel provincial.

Esa colaboración tuvo su reflejo en los presupuestos de este año. El Bloque los apoyó a cambio de introducir propuestas que sumaban un millón de euros. Ayer su portavoz, Avia Veira, se preguntaba si el gobierno local habría ejecutado alguna.

Pero aún así el BNG fue ninguneado en la redacción de las cuentas de este año. Los nacionalistas, señaló Veira, fueron excluidos de la negociación. El jueves su enfado alcanzó el punto de ebullición cuando el gobierno local les tuvo horas esperando por la documentación. Como el PP, tuvieron que recogerla en el puesto que la Policía Local tiene en la entrada del Ayuntamiento.

Además, el expediente estaba incompleto, por lo que ayer, como medida de protestas, se ausentaron de la junta de gobierno en la que se debatió el texto.

El enfado ayuda a explicar su respaldo a la enmienda del PP que pide reducir el IBI, aunque Veira subrayó que la intención de su voto es terminar con el sistema de bonificaciones «ad hoc» que la Marea y el PSOE han pactado en favor de algunas empresas del Puerto, mientras que otras deben hacer frente a toda la tasa.

Su voto junto al PP habría bastado para bajar el impuesto si los socialistas se hubiesen abstenido, pero votaron junto a la Marea.

Pese a votar a favor, Veira criticó el empeño de los populares por reducir el IBI al conjunto de los ciudadanos. Coincidió en ese argumento con la concejala de Facenda, María Eugenia Vieito, y con el portavoz socialista, José Manuel García, que incluso deslizó un mensaje contra la política del PP en Cataluña, a pesar de que su partido apoyó el 155. La coincidencia argumental entre los tres grupos, que recordaron al PP que la subida del IBI se aplicó en su mandato, fue tal que en el segundo turno de palabra parecía que el gobierno local tenía tres portavoces, dando alas el argumento popular de que son el único partido de la oposición.

Rosa Gallego recordó que la subida fue obligada por real decreto del Gobierno central, y que desde el 2015 es posible anularla, como se hizo en Ferrol o Santiago y el PP propone desde entonces.

El giro del PSOE y el BNG

Pero además de defenderse, la portavoz de los populares atacó. Lo hizo recordando las mociones que presentaron el PSOE y el BNG en el 2012 contra la subida del IBI. Por aquel entonces, para los nacionalistas aquella medida iba a repercutir gravemente «na economía das familias», aunque durante todo este mandato hasta ayer optaron por mantenerla.

La moción de los socialistas consideraba que la subida tendría una «repercusión injusta» en los trabajadores. Como el BNG, tras la salida del PP y la llegada de la Marea han pasado a defenderla. Aunque con intermitencias, a finales del año pasado se sumaron a los populares para reducir el IBI y llegaron a presentar un voto particular para bajarlo. Este año renunciaron a cambio de pactar con la Marea medidas de alivio fiscal. Pese a ellas, el Ayuntamiento batirá su récord histórico de recaudación en el 2018.

El trámite urgente del presupuesto: un golpe de efecto sin ningún efecto

El gobierno local convocó ayer de forma urgente y extraordinaria una comisión de Facenda que tendrá lugar el martes, con el fin de tramitar los presupuestos del 2018. En María Pita no se recuerda la última vez que se gestionaron por esa vía unos presupuestos, considerados el documento más importante del año político.

El objetivo de las prisas del equipo de Xulio Ferreiro es que el presupuesto vaya a pleno el viernes 29. La oposición señala que ese día se celebrará el brindis anual con los vecinos, y que así se pretende dar el golpe de efecto de tener las cuentas aprobadas de forma inicial antes de que finalice el presente ejercicio.

En todo caso será un golpe de efecto con pocos efectos prácticos. Aún será preciso someter el texto a exposición pública, resolver las alegaciones y volverlo a llevar a pleno. No entrará en vigor hasta finales de enero o inicios de febrero, lo que obligará a prorrogar las cuentas actuales.

Además, el trámite urgente dificultará la labor de la oposición, que no tendrá ni un día hábil para analizar el texto entre ayer, cuando se aprobó en junta, y el martes, cuando irá a la comisión. Esa circunstancia podría incluso poner en duda la legalidad del texto, según fuentes municipales, y ya ha provocado un fuerte enfado del PP y el BNG, que lo han calificado de «falta de respeto institucional» o «chapuzada»

La gestión ordinaria requeriría tres días más, lo que supondría un retraso insignificante, pero obligaría a llevar la aprobación inicial de las cuentas al 2018, evitando el golpe de efecto de que vayan a pleno este año, aunque solo sea el inicio de su trámite.