Los peces vuelven al parque

Javier Becerra
Javier Becerra CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

EDUARDO PEREZ

24 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Hubo un tiempo extraordinariamente largo en el que en los jardines de Méndez Núñez se convirtió en tristemente normal lo intolerable. Un tiempo en el que se asumió que de jueves a sábado aquello era un macropub al aire libre, en el que sus usuarios podían hacer lo que les diese la gana. Un tiempo en el que se decidió retirar una estatua dedicada a Emilia Pardo Bazán y guardarla en los talleres porque, día sí y día también, sufría los efectos del vandalismo. Un tiempo en el que hubo que talar un árbol centenario porque de tanto orinar sobre su base terminó por morir. Un tiempo en el que aparecían troncos grafiteados y al ombú se le puso una malla para que no lo dañasen con navajas. Un tiempo en el que los operarios de limpieza tenían que acudir de madrugada a limpiar toneladas (sí, toneladas) de basura para fingir a las nueve que allí no había pasado nada. Un tiempo en el que los domingos ibas con los niños al parque y, entre restos de cristales y vegetación arrasada, veías que cada vez había más desperfectos sin solución. Un tiempo en el que todos los políticos que se reúnen en María Pita eran incapaces de decir la palabra —uuuh, uuuh, uuuh— prohibir. Sí, prohibir aquella vergüenza semanal en un jardín botánico del siglo XIX.

Durante ese tiempo el estanque central se había normalizado que flotasen botellas, bolsas y vasos de plástico. Y el que osase decir algo en contra de aquella guarrada era poco menos que un fascista. Esta semana han vuelto allí los peces. Los que siempre hubo hasta que se normalizó un disparate, mantenido en esta ciudad por gobiernos del PSOE-BNG, PP y Marea Atlántica sucesivamente. Todos lo hicieron rematadamente mal. Porque lo lógico es esto. Y no aquello.