Perder el compás

Antía Díaz Leal
Antía Díaz Leal CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

ANGEL MANSO

El bus parecía circular por otra ciudad, o tal vez era la misma pero alguien había jugado a cambiar los nombres de las plazas, las marquesinas, hasta el ritmo de cualquier otro viernes era diferente y Coruña era otra por la ventanilla

13 abr 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Me he equivocado de bus, pensé al girar el 22 en Cuatro Caminos. Fue un brevísimo momento de pánico: levanté la cabeza y no reconocí la calle. En realidad, estaba clarísima… pero no era la que tocaba: mientras la voz indicaba que la próxima parada era Costa da Palloza 5, el bus se dirigía a Enrique Hervada 4. Nadie parecía demasiado preocupado por la ruta, así que la única alternativa parecía la inicial: me he equivocado de bus y no voy a llegar a la puerta del colegio.

Mientras el bus enfilaba quién sabe hacia qué destino, ninguna de las paradas se correspondía con la calle por la que circulaba. Primo de Rivera, A Palloza, sonaba. Y nos acercábamos a Juan Flórez 119 en medio de un tráfico completamente inusual a pesar de ser viernes, a pesar de la hora. Con otros dos buses por delante a saber de qué línea (qué importa, en realidad, cuando parecían ir todos por el único camino posible), los 15 minutos habituales de trayecto se convirtieron en unos interminables e inquietantes 25 minutos.

La razón del cambio de ruta era tan prosaica como una manifestación ante la Delegación del Gobierno. Ya en Federico Tapia, el conductor aclaró que podía parar donde quisiera. El tráfico parecía calmarse al acercarnos al final del viaje, pero la voz seguía fuera de sitio, o lo que estaba fuera de lugar era la calle, quién sabe.

Plaza de Pontevedra IES Eusebio da Guarda, sonaba, mientras paraba en la plaza de Galicia. El bus parecía circular por otra ciudad, o tal vez era la misma pero alguien había jugado a cambiar los nombres de las plazas, las marquesinas, hasta el ritmo de cualquier otro viernes era diferente y Coruña era otra por la ventanilla del autobús, otros los sonidos y las caras. Descompasados.