La reforma de Alfonso Molina tendrá un sobrecoste de un millón de euros por la presencia de una infraestructura que dejará de utilizarse en breve
31 ene 2026 . Actualizado a las 09:11 h.No es la bimilenaria torre de Hércules, desde luego, pero el oleoducto que parte A Coruña en dos para comunicar el muelle petrolero de San Diego con la refinería es un viejo conocido que convive con nosotros desde los años sesenta. Digamos que es un coruñés talludito.
Por eso llama tanto la atención que el Ministerio de Transportes, que lleva más de veinte años intentando (o no) poner en marcha la ampliación de Alfonso Molina, acabe de caer del guindo con los problemas que implica la mera existencia de esta infraestructura. Y ese despiste nos va a costar un millón de euros en sobrecoste de la reforma de la vía, precisamente ahora que vamos a desmantelar el oleoducto porque el tráfico petrolero se está derivando al puerto exterior. Un dinosaurio a punto de extinguirse que nos sube un millón la factura.
Este contratiempo es, más o menos, lo que le habrá trasladado esta semana el director general de Carreteras, Juan Pedro Fernández Palomino, al portavoz del gobierno municipal, José Manuel Lage Tuñas, a quien le habló de «cuestiones sobrevenidas en torno al oleoducto». Parece que no contaba con ello.
Sin embargo, hace menos de un mes, el Ministerio de Transportes envió una nota informativa anunciando el cierre por tercera vez del enlace de la avenida San Cristóbal con Alfonso Molina (kilómetro 1,28 de la AC-11). Decía la nota que esta tarea se efectúa «para ejecutar trabajos de reposición de una tubería». Bueno, pues será una tubería. En fin...
¿Cuál va a ser la próxima sorpresa para el Ministerio de Transportes? ¿Que el tramo de ampliación de Alfonso Molina está en cuesta, o que por debajo del puente de A Pasaxe circula el agua de la ría?