Aquí somos muy de orejas

Antía Díaz Leal
Antía Díaz Leal CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

Imagen de archivo del Concurso de la Oreja que organiza todos los años Radio Voz A Coruña
Imagen de archivo del Concurso de la Oreja que organiza todos los años Radio Voz A Coruña ANGEL MANSO

¿Hay algo mejor que una oreja fina, crujiente y bien dorada?

04 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Mary, Carmen, Emilia, José Ramón, Rosa, Isabel... son algunos de los nombres de quienes estos días llaman a Radio Voz para anotarse en el concurso de la oreja que este viernes abrirá la programación oficial del entroido. Suena el teléfono estos días en la Redacción y en cada llamada descubres a participantes veteranas, las que no necesitan aclarar ninguna duda porque llevan años formando parte de este espacio. Están las que se presentan por primera vez y se ponen nerviosas incluso al teléfono. Preguntan todos los detalles, no vaya a ser, y alguna se apunta por tierra, mar y aire. Hay quien se disculpa: no pensaba presentarse, pero en su familia todo el mundo espera que llegue el carnaval porque saben que hará orejas, así que algo tendrán. «Mis rosquillas también están buenísimas», cuenta. De momento no tenemos concurso de las rosquillas, pero quién sabe. Y aún queda el apartado de las filloeiras. Que son multitud, y en cuanto se abre el plazo para apuntarse al concurso de la oreja, llaman por si acaso se pueden ira anotando para el de la filloa. Ya saben la respuesta, pero hay algo de ritual en la pregunta y la contestación que las emplaza a la próxima semana, y al consabido «usted escuche Voces de A Coruña, que allí lo anuncian».

No sé ustedes, pero en el ránking de mejores postres del año, yo no tengo ninguna duda de que las orejas deberían ocupar el primer puesto. Muy disputada con las torrijas, pero la medalla es suya. ¿Hay algo mejor que una oreja fina, crujiente y bien dorada? Así que si tienen la suerte de ser de los que amasan bien, tienen ayudante para estirar y freír, y en su casa siempre les dicen que no hay orejas como las suyas, no duden en lanzarse. Siempre hay sitio para un trocito más.