«Somos como rehenes, para aparcar en el Chuac no queda otra que pagar»

R. Domínguez A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Cartel avisando del incremento de la tarifa del abono mensual en el aparcamiento privado de Aparcisa en el Hospital de A Coruña (Chuac)
Cartel avisando del incremento de la tarifa del abono mensual en el aparcamiento privado de Aparcisa en el Hospital de A Coruña (Chuac) ÁNGEL MANSO

Profesionales del hospital coruñés demandan alternativas para estacionar. Encuesta | ¿Te parecen adecuadas las tarifas por aparcar?

20 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Abuso es la palabra más repetida entre los usuarios del párking privado del Hospital Universitario de A Coruña (Chuac), cuya subida de tarifas, 15 euros en el abono mensual al pasar de 65 a 80, ha motivado hasta una queja del CSIF ante la Valedora do Pobo.

«Nos enteramos porque encontramos un papel colgado. Somos como rehenes, en el de personal no llegan los sitios y no te queda otra que pagar. Y ni así: muchas veces tengo que estar dando vueltas esperando a que salga alguien porque está lleno», se queja Tamara Deibe, que conduce desde Irixoa para trabajar en el hospital de día de Hematología.

Es una de las que se enfrenta al obstáculo añadido de los turnos deslizantes o solapados. Si le toca entrar a las 13.00 horas «es imposible, hay veces que aviso de que llego tarde aunque haya venido con tiempo de sobra, porque ni pagando te garantizan el sitio. Si el resto de los párkings reservan plazas para los abonados, ¿por qué a nosotros no?, se pregunta sobre la nula ventaja de hacer frente a un pago «abusivo».

Coincide con ella una de las clientas de mayor antigüedad. «Pago mensualmente desde 1993, me parece caro y la subida tremenda, pero es inevitable. Tienen una clientela cautiva porque no hay forma de encontrar sitio fuera», valora la facultativa, que añade que no se trata de un problema exclusivo del personal. «Esto afecta a muchísima gente, están los pacientes y sus familias», apunta sobre el también oneroso pago por horas para quienes tienen que acudir períodos largos de ingreso a acompañar o cuidar a alguien.

Convenio para rebajas

De «repentina y desproporcionada» tilda Mónica Conde, que trabaja en Oncohematología, el salto en la tarifa de este año frente a otros en los que el recibo mensual subía 5 euros. «¡A mí no me suben el sueldo en esas proporciones!», exclama. «Más que nada me da coraje el abuso porque aquí se viene a lo que se viene, no se viene a dar un paseo como si fuera la calle Real», añade. Ella también es de horarios cambiantes, y cuando le toca entrar a las 10.00 o a las 13.00 horas se desespera buscando hueco al coche en un estacionamiento privado que, a su juicio, se está «aprovechando de las circunstancias», especialmente complicadas por las obras. «En otros hospitales de Galicia, como el de Lugo, e incluso el Abente, hay convenio, pero aquí parece que el dueño no quiere hacer precios especiales».

«Os afectados somos xente que vimos a traballar e doentes que veñen por necesidade»

Parecida indignación expresa Isabel Rodríguez, técnica de enfermería en consultas, que tiene bien claro que «se aprovechan de la situación porque el aparcamiento es privado en todos los aspectos, no es una concesión, y lo digo no solo por los que trabajamos aquí, sino también por los pacientes». Recuerda que la plantilla contaba antes con dos zonas para estacionar. Con las obras se redujeron a una y «se nos queda enana». «Sanidade dice que no tiene terreno, o que subvencionen o que den una alternativa porque, además, este es el más caro de los que hay junto a los hospitales del Sergas, en otros sitios cobran desde 30 euros y el que más, 51, y a nosotros, que somos abonados desde hace muchos años, van y nos suben a 80». Critica, además, que ni con abono mensual se garantice una plaza porque no son reservadas en exclusiva y «realmente tienen más abonados de los que pueden».

Beatriz Ansede, que trabaja en quirófanos, viene desde Teixeiro. «Hai máis de 10 anos que pago», dice. Por las mañanas, llega casi una hora antes, y suele aparcar en el recinto privado sin gran dificultad, pero cuando le toca de tarde «casi sempre teño que dar un par de voltas» para encontrar hueco y llegar antes de las tres al cambio de turno. «O que nos cabreou moitísimo e que este é un párking ao lado dun hospital, non dunha zona de ocio, somos xente que vimos a traballar e doentes que veñen por necesidade, non por gusto», dice. Se queja también, del deficiente estado del recinto: «Renovacións cero, non hai ascensor, pero si goteiras, a min roubáronme unha vez e dixéronme que non ían estar vixiando as cámaras».

Buses lanzadera

La comisión de centro ve difícil convencer a la propiedad de una rebaja en las tarifas por un espacio que «0 ten sentido que non fora expropiado para o Novo Chuac», opina Babila del Río. «Aparcisa utiliza a necesidade dos profesionais e dos usuarios», sostiene. Han propuesto a la gerencia que intente negociar, «pero di que non é competencia súa», por lo que ya han pedido a Sanidade y al Concello «crear aparcadoiros disuasorios con lanzadeiras, mellorar as frecuencias dos buses» y que, mientras no se edifique en los solares expropiados, se deje aparcar. «Isto vai a ir a peor, cando tiren o escaléxtric vai a ser terrible», advierte.