Un tal Mateo

Antía Díaz Leal
Antía Díaz Leal CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

Un profesional sanitario en un centro de salud de A Coruña
Un profesional sanitario en un centro de salud de A Coruña ANGEL MANSO

He tenido que pasar por la web del centro médico para solicitar una cita con una pantalla de por medio. Mateo el virtual y su falso ambiente vuelven a preguntarme qué me hace falta: «Quiero hablar con una persona», le digo

18 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Hola, soy Mateo, su asistente virtual». Así responde una simpática voz mientras intento concertar una cita para una prueba médica. Para completar la fantasía, de fondo se escucha un murmullo de voces y sonidos de oficina, como si Mateo estuviera sentado en el mostrador de un hospital y ese barullo de pacotilla generase más confianza.

Mateo pregunta qué quiero, yo se lo cuento, Mateo entiende más bien poco de lo que le planteo, así que acaba pasando la llamada a otro departamento en el que una persona real que no se llama Mateo agenda la cita pero con muchas dudas. Tantas, que me pide que llame después por si hay que cambiar algo. Y hay que cambiar algo, solo que entonces la cadena se frena en Mateo. Antes, he tenido que pasar por la web del centro médico para registrarme y solicitar la cita con una pantalla de por medio. Mateo el virtual y su falso ambiente vuelven a preguntarme qué me hace falta: «Quiero hablar con una persona», le digo, y Mateo me responde, con un tono que no parece ofendido pero que esconde cierto retintín, que siente no haber sido de ayuda... y me deja colgada con una música de fondo. Tal vez se está vengando, Mateo, que es virtual y no muestra su enfado pero quién sabe qué ocurre en su no cerebro, y si a Mateo lo han entrenado para que no le caigan bien sus falsos compañeros de oficina, esos que hacen ruido y hablan de fondo. A saber si el ambiente de trabajo es algo tóxico y Mateo tiene un mal día.

Me ha costado una hora, varias llamadas, un par de desplantes a Mateo y un registro en una aplicación conseguir la prueba. Luego nos sorprende que la gente decida acudir a la consulta, a Hacienda o a cualquier ventanilla sin cita. Hasta Mateo lo haría.