Elisabet Ros, especialista en duelo: «Vivimos en una sociedad que le da la espalda a la pérdida»
A CORUÑA
Esta terapeura transpersonal acompaña emocionalmente en estos complejos procesos
15 may 2026 . Actualizado a las 08:44 h.Es cierto que Galicia tiene una relación más natural con la muerte que muchos otros lugares. Sin embargo, hay un tabú que sigue pesando y es el miedo a reconocernos vulnerables. La necesidad de ser fuertes en esta sociedad que ante todo prima la hiperproductividad, impide muchas veces que nos detengamos en lo importante, dejando que el dolor se enquiste sin saber cómo abordarlo. La terapeuta transpersonal Elisabet Ros es especialista en duelo y acompaña a personas que pasan por un proceso que, como recuerda, todos pasaremos tarde o temprano, y que en ningún caso hay que evitar.
La especialista, que ofrece sesiones individuales —tanto presenciales como online— para integrar el duelo en nuestro día a día, y que organiza también retiros en Galicia y actividades divulgativas, reivindica espacios para expresar el dolor y cuestiona esos entornos —que son mayoría—, que empujan a silenciarlo. «Un duelo se puede tapar o posponer, pero no desaparece. Siempre vuelve porque tiene un propósito: integrar esa experiencia en nuestra vida».
El camino profesional de Ros no surge solo de su formación, sino de una acumulación de pérdidas a lo largo de su vida. Desde las primeras, en la infancia, hasta otras menos visibles socialmente, como ocurre con las muertes de las mascotas. «Son los primeros fallecimientos que viven muchas personas, habitualmente en la infancia, y con las que aprender a silenciar, nadie les daba valor y te las tragabas», cuenta. Para añadir que se puede estar en duelo de muchas maneras y no todas tienen por qué estar vinculadas a la muerte. Se refiere, por ejemplo, a procesos migratorios, rupturas sentimentales o experiencias ligadas a la maternidad.
«No suele haber espacios donde expresar lo que sentimos ni darle valor a estas emociones, por eso me pareció importante hacerlo», cuenta. Es más, indica que aunque la conversación en torno a la salud mental ha avanzado considerablemente, en este aspecto aún queda mucho por trabajar.
«Vivimos en una sociedad que da la espalda a la pérdida. Cuando ocurre, es difícil encontrar contextos sin prejuicios», afirma. Y para ser más clara relata a qué se refiere: «Hay ideas preestablecidas de cuánto debe durar el duelo, cuáles son las emociones “adecuadas” para acompañar ese proceso y la presión constante por mostrarse fuerte. Expresiones como “No llores” o “Pasa página” pueden resultar muy contraproducentes y bloquear el proceso».
A esto se suma, indica, un modelo social marcado por la productividad constante. «Parece que si paramos, dejamos de formar parte del sistema. Y ahí es donde muchas veces bloqueamos el duelo», advierte.
Ros revela que, para su trabajo, ha sido fundamental conocer la obra de la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross, que ofrece una mirada «más humana y compasiva del acompañamiento del duelo». Así, la disciplina que imparte va más allá del enfoque psicológico tradicional, sino que también alcanza una «dimensión esencial o espiritual del ser humano a la que no se le suele prestar atención».