Así no vamos a ninguna parte

Antía Díaz Leal
Antía Díaz Leal CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

Colas en la estación de autobuses de A Coruña
Colas en la estación de autobuses de A Coruña MARCOS MÍGUEZ

Desde la Xunta insistían esta semana en que las colas en la estación de autobuses de A Coruña son normales en esta época del año, lo que demuestra que no cogen un bus en ningún momento

30 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Es una de las máximas del periodismo: si alguien dice que no llueve y otro afirma que sí, no se trata de mencionar a ambas fuentes en la noticia. Quien lo cuenta debe abrir la ventana y comprobarlo. Sería recomendable que en la Xunta hicieran lo mismo con el transporte. Esta semana insistían en que las colas en la estación de autobuses son normales en esta época del año, lo que demuestra que no cogen un bus en ningún momento. Porque no es exclusivo de septiembre, ni del viernes por la tarde, por mucho que efectivamente haya fechas y horas punta. Si se molestaran en vivir de paisano, de vez en cuando, y recordaran cómo era la vida cuando no tenían ya no digo chófer, sino coche propio, tal vez no necesitarían hablar de vigilancias ni de refuerzos en las inspecciones.

Podrían hacer cola con el común de los mortales, y cruzar los dedos para que les toque en el primer bus a Ferrol, por ejemplo. Que habrá llegado en hora, o tal vez no. Sabrían que ese mismo bus puede parar delante del materno para avisar a quienes están en la parada que en este coche no quedan plazas, que esperen al siguiente. Les podrán subir, incluso, a un minibús cuando ya haya salido el bus principal, y llegarán con retraso, claro. Es más, puede que en la lotería de las malas comunicaciones, les toque coger el de vuelta en la estación de Ferrol y las puertas estén cerradas. Tendrían, entonces, que entrar por el vial que utilizan los propios autocares, obviando los avisos que prohíben el paso a peatones.

Tal vez así, de incógnito, pagando el billete un día cualquiera, haciendo cola, llegando tarde, se pondrían en los zapatos de quienes no tienen más remedio que hacerlo. Y entenderían que así no vamos a ninguna parte.