Ocho años del anuncio del Novo Chuac y ni un edificio en pie

R. Domínguez A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Vista frontal del núcleo central del Chuac con las obras de los accesos la parte baja del hospital
Vista frontal del núcleo central del Chuac con las obras de los accesos la parte baja del hospital CÉSAR QUIAN

Con el 30 % de la inversión movilizada, el último plazo de la Xunta prevé que el 80 % esté operativo en el 2031

24 oct 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El pasado día 9 se cumplieron ocho años de la primera noticia sobre el Novo Chuac. Todavía ni se le había puesto nombre, pero fue el entonces presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, quien durante el debate sobre el Estado de la Autonomía de aquel octubre del 2018 anunció que A Coruña contaría con «un novo hospital público».

Ocho años después, los trabajos para una actuación de alta complejidad técnica y administrativa, lo que provocó no pocos desencuentros entre Xunta y Concello, han movilizado algo más de 153 millones de euros, aproximadamente el 30 % de la inversión prevista, han llenado kilómetros de documentación y vaciado toneladas de roca y tierra, pero todavía no han colocado ninguna rama de laurel señalando el final de una construcción. Por ahora, está hecho el hueco para levantar el que será primer edificio del futuro hospital, un inmueble con las obras paralizadas desde mayo y que no tendrá uso asistencial, ya que se trata de la torre polivalente destinada a albergar los servicios administrativos del área sanitaria.

Para los cinco grandes bloques sanitarios que, según el proyecto original, incorporará el Novo Chuac todavía habrá que esperar. Con los retrasos acumulados y sucesivas modificaciones de plazos —el primer compromiso fue que la ciudad tendría el 80 % de su nuevo hospital en el 2025 y la totalidad estaría operativa en el 2027—, el último calendario de la Xunta sobre su proyecto sanitario más ambicioso —su presupuesto superará los 500 millones de euros— fija para el 2031 contar con el 80 % de las nuevas instalaciones ejecutadas. Antes —se espera que el año que viene— estarán listos los nuevos accesos, ya en marcha y que prácticamente es en lo único en lo que se está trabajando en la actualidad, al menos de forma visible sobre el terreno.

Dos fases intermedias

Para llegar hasta aquí, en ocho años se han llevado a cabo otras tareas nada sencillas, entre ellas la tramitación administrativa y urbanística, como la declaración del proyecto de interés autonómico, las expropiaciones de las viviendas afectadas, la urbanización de la parcela de Pedralonga para que los afectados que optaron por esta vía construyan sus casas, la demolición del hotel de pacientes para hacer hueco a los accesos, la apertura del vial de conexión con la AC-10 para dar salida al tráfico durante el grueso de las obras, o la demolición del escaléxtric sobre la AC-12.

La Xunta incluye también en el paquete de lo ya ejecutado la denominada fase 0.1, reformas interiores en espacios liberados para mejorar la dotación del constreñido Chuac y que ya estaban previstas en el anterior plan director, del siglo pasado.

Próximamente, y ante las quejas de los trabajadores con los médicos a la cabeza, se llevarán a cabo otras mejoras intermedias (la fase 0.2) siguiendo el mismo esquema de aprovechar superficies ya existentes con el objetivo de ampliar las unidades de diálisis, reanimación y resonancia, crear otra zona de pruebas de neumología y la nueva y largamente demandada área de rehabilitación cardíaca y extender el gimnasio y la zona de terapia ocupacional para lesionados medulares. Se invertirán en ello alrededor de 10 millones de euros.

Está también en marcha el proceso de la fase 2.1 del Novo Chuac, licitada en agosto pasado por 52,2 millones de euros, para llevar a cabo las demoliciones de viviendas e inmuebles y la excavación del terreno para hacer sitio a los edificios asistenciales tras movilizar más de 800.00 metros cúbicos de materiales. Solo después se podrá construir la parte nueva del hospital y cerrar esa fase 2 por completo, cuya ejecución supondrá, según los plazos anunciados por la Administración, 60 meses de obras.

Esta misma semana, en el documento de los presupuestos de la Xunta figuraba que en el 2027 se invertirán 54,1 millones en el Novo Chuac, prácticamente la mitad de los 100,1 millones que preveían las cuentas autonómicas del año pasado para el próximo ejercicio.

En aquella sesión de hace ocho años, el Gobierno autonómico comprometió contar con el proyecto para la completa renovación y ampliación del complejo coruñés antes de que finalizase la décima legislatura, en agosto del 2020. El boceto inicial se presentó el 29 de enero de ese año, cuando se descartó construir un nuevo hospital en los terrenos de la antigua fábrica de armas porque, dijo el titular de la Xunta, supondría ampliar los plazos cuatro años más.

Con el covid de por medio, hasta el 1 de febrero del 2021 no se firmó el primer convenio entre Xunta y Concello y habría que esperar al 21 de marzo del 2022 para la presentación pública del proyecto básico de una actuación que supondrá triplicar la superficie actual del Chuac sin moverlo de su ubicación y que, aseguró el presidente, estaría completamente rematado el año que viene.

Sin salirse del almanaque que maneja ahora Infraestruturas, el Novo Chuac no será una realidad hasta al menos tres legislaturas después de ser anunciado.

255.000 METROS CUADRADOS. El proyecto original prevé que el hospital público de A Coruña triplique su superficie construida, al pasar de 85.000 a 255.000

153 MILLONES DE EUROS. El coste total para ejecutar el Novo Chuac se estima que superará los 500 millones de euros, por lo que las obras licitadas, adjudicadas y en marcha hasta el momento suponen alrededor del 30 % de la inversión prevista.