Jorge Vázquez: «Nuestro legado en la Cofradía de la Semana Santa de Betanzos fue devolver la ilusión»

D. Vázquez BETANZOS / LA VOZ

BETANZOS

Jorge Vázquez, en el centro, en uno de los actos de la Semana Santa de este año.
Jorge Vázquez, en el centro, en uno de los actos de la Semana Santa de este año. C.S.S.B.

Este año finaliza su mandato, pero, si no hay otra candidatura, optará a la renovación como presidente para que no se pierda el trabajo realizado

03 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La directiva de la Cofradía de la Semana Santa brigantina, que preside el diseñador de moda Jorge Vázquez (Betanzos, 1972), concluye su mandato. Vázquez se muestra orgulloso de lo logrado en estos cuatro años.

—¿Hay posibilidad de reelección?

—Los estatutos establecen cuatro años para la directiva, y eso es con lo que nos hemos comprometido. Ahora se abre un plazo para que se propongan otras candidaturas. Si nadie se presenta, no lo abandonaré. La antigua directiva, y ahora la que yo he creado, ha hecho un trabajo grandísimo; se le ha dado un giro estético muy importante. Se ha adquirido mucho material, vestimentas, y se han restaurado piezas. Sería una pena que ahora todo eso se quedase en un limbo. No me atrevería a abandonar: es mucho trabajo y hay implicación de muchas personas. Pero si alguien viene y presenta un proyecto como el que teníamos, o mejor, yo estaré encantado, porque al final yo vivo en Madrid. Si estuviera aquí podría dedicarle más tiempo; aquí hay gente que trabaja a destajo y tengo un sentimiento de culpabilidad por no estar al máximo.

—¿Qué ha cambiado?

—Ha crecido mucho. Siempre pongo el mismo ejemplo, el primer año había cinco monaguillos, y este, cuarenta y pico, antes había 12 señoras con mantilla y ahora casi 80. Los equipos han crecido y eso es porque la gente también lo vive y le apetece colaborar, continuar con la tradición y no quieren abandonarlo.

—¿Su legado serán las vestimentas?

—Sacamos un montón de piezas que estaban guardadas en las bodegas de las iglesias y que se han restaurado; todo eso lo hizo esta cofradía. También hemos recuperado el personaje del monaguillo, y que haya manolas de todas las generaciones. Nuestro legado ha sido devolver la ilusión al pueblo, que la gente participe y se motive. La Semana Santa es un tema cultural, turístico y de fe.

—Si tuviera que quedarse con una pieza, ¿cuál sería?

—Unas albas, unas túnicas blancas con encaje de Bruselas, muy antiguas. También unas dalmáticas doradas que estaban en el Museo das Mariñas y que se verán en la procesión de Os Caladiños. También lucirá la Virgen unas joyas donadas por la familia Gundín al museo. Son espectaculares, con mucha filigrana, todo en oro, muy bonitas y se recuperarán este año. También hemos recuperado un eccehomo, que apareció en el almacén del museo. La cofradía ha sufragado su restauración. Es una pieza única; se cree que no hay otra en Galicia igual y se está estudiando su procedencia. Puede ser mexicano o peruano; quizás alguna persona en la época de las colonias lo trajo y lo tuvo en su pazo y después llegó al museo. Es un granito de arena que queremos aportar al patrimonio del pueblo.

Jorge Vázquez adquirió en 1999 la antigua casa del alcalde Tomás Dapena para transformarla en un hotel.
Jorge Vázquez adquirió en 1999 la antigua casa del alcalde Tomás Dapena para transformarla en un hotel. Marcos Míguez

«El hotel está a punto de arrancar», dice sobre su proyecto inmobiliario

Jorge Vázquez proyecta un hotel boutique en la antigua casa del alcalde Tomás Dapena en Betanzos, un proyecto retrasado por cuestiones urbanísticas y también porque se diseñó en vísperas de la pandemia, tras adquirir esa propiedad en 1999. «Ya están todos los permisos, de Patrimonio, del Concello, y la constructora ya ha sido elegida», apunta, explicando que la inversión se ha encarecido en los últimos tres años, aunque no desvela a cuánto ascenderá la transformación, no solo de la casona, sino de los tres inmuebles próximos que adquirió en la avenida Saavedra Meneses para ampliar el proyecto inicial, con una nueva construcción.

«Ahora está a punto de arrancar», avanza, reconociendo que es un proyecto que le hace «mucha ilusión», pero también precisando que el infarto que sufrió en el 2024 le ha hecho variar sus prioridades. «Hay que pensar en la calidad de vida, no tanto en trabajar y trabajar, porque al final te das cuenta de que te da un infarto, te vas y todo queda aquí: el hotel y todo», explica.