Otra víctima de los excesos

A CORUÑA CIUDAD

28 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Tomas enterró sus sueños en lo más hondo del Atlántico. Con él se fueron tres policías que no dudaron en arriesgar, y perder, sus vidas, por intentar salvar a un joven que había convertido sus últimas noches en A Coruña en un permanente desafío a la bravura y virulencia del océano. Tras una larga noche de juerga con sus amigos, con el ánimo nublado por los excesos, quiso desafiar una vez más a la suerte. Esta vez, el Atlántico, que lo indultó dos veces en los últimos días, no le perdonó. El mar de fondo lo arrastró para siempre apenas quince días antes de regresar a su vida en Bratislava. Pero Tomas, como el pasado verano Mohammed, no superaron la letal combinación de alcohol y agua.

El drama de Tomas se agrava con las historias de tres policías ejemplares, Rodrigo, José Antonio y Javier, que perdieron su vida por cumplir con su juramento de proteger y servir a los demás.

Toca ahora una reflexión más profunda sobre la prevención. Las playas urbanas se convierten en una tentación para muchos. La cercanía de la zona de copas más tradicional de A Coruña dispara los peligros. Y los avisos no bastan para contener la euforia de unos pocos. Ayer había vigilancia en la zona. Y, aun así, la muerte venció.