El Ayuntamiento propone cubrir las medianeras de los edificios con grafitis

Javier Becerra
Javier becerra A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

MARCOS MÍGUEZ

El gobierno local recupera una promesa electoral y creará una comisión mixta para la decoración de estas paredes

06 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Fue una de las propuestas incluidas en el programa del Partido Popular para las municipales del 2011. Y ahora se recupera, en plena polémica con la proliferación de pintadas y grafitis y la lucha que el gobierno local ha emprendido contras ellos. Se trata de una iniciativa que persigue trasladar esa práctica a la legalidad y ayudar a embellecer edificios que, por la configuración urbanística de la ciudad, lucen sus paredes medianeras.

Para ello se formará una comisión mixta integrada por técnicos de Urbanismo, Medio Ambiente y Cultura, áreas implicadas en el plan. Este mes tendrán lugar los primeros contacto y la pretensión es que antes de finalizar el año ya estén definidas las líneas maestras del proyecto, su ámbito de actuación y su presupuesto.

De este modo, el Ayuntamiento pretende potenciar el talento artístico de la ciudad, al tiempo que mejora su imagen. Cultura seleccionará a grafiteros locales para que presenten sus trabajos y así tener el mayor abanico posible para elegir. En algunas zonas de la ciudad ya se han realizado experiencias parecidas, como por ejemplo la calle Huertas.

Sin embargo, el proyecto más importante desarrollado en ese sentido en A Coruña, es el que tuvo lugar en Cuatro Caminos con motivo del 800 aniversario de la fundación de la ciudad. Las columnas de la parte baja del viaducto situado frente a la Iglesia de San Pedro de Mezonzo se convirtieron en un gran lienzo. En él se pintaron diferentes escenas que representan la historia de A Coruña.

El portavoz del gobierno municipal Julio Flores señaló que el gasto diario en la limpieza de pintadas y grafitis ilegales es de 1.600 euros al día. Se trata de edificios municipales y mobiliario urbano. Teniendo en cuenta los daños registrados en propiedades privadas, el coste provocado por la acción de los vándalos supera el millón de euros anual.