Intermodal, sí, ¿y los trenes?

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA CIUDAD

Obras de la nueva estación de tren de A Coruña.
Obras de la nueva estación de tren de A Coruña. Marcos Míguez

La estación de A Coruña avanza hacia la apertura, pero el Gobierno no despeja las numerosas dudas que existen con el servicio ferroviario

13 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Excelente noticia la buena marcha de la estación intermodal, viento en popa después de que el empujón necesario se lo diese un acuerdo interadministrativo que costó Dios y ayuda conseguir, lo que retrasó el proyecto varios años. Ahora, con las obras de la estación de autobuses a punto de concluir y con un horizonte visible para las del tren (finales del 2026) es el momento de empezar a celebrar el éxito de la empresa e ir mostrando el avance de los trabajos.

A eso vino esta semana el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, satisfecho con el progreso de la obra. Aparte de acompañarlo en el paseo expositivo, a los periodistas nos hubiese encantado recibir información de la otra parte de esta historia: el servicio ferroviario.

Porque estaría muy bien saber de primera mano qué planes tiene el Gobierno para resolver los insultantes problemas de la línea A Coruña-Ferrol, cuyas prestaciones se asemejan mucho a las que tenía cuando fue creada en 1913 (Betanzos-Infesta-Ferrol). Más que nada, por desterrar esa falsa sensación de que con la estación intermodal nos estamos comprando un Ferrari con las ruedas pinchadas.

Por eso, también nos hubiese gustado saber cómo se van a solucionar los continuos retrasos en la línea de Santiago y Vigo, que han vuelto a causar problemas esta semana, con visible hartazgo de los pasajeros. Y por supuesto, cuándo y de qué manera se va a rebajar el tiempo de viaje a Madrid, que sigue siendo mejorable y cuya reducción permitiría al tren competir bastante mejor con el avión.

En definitiva, nos hubiese encantando saber de estos y otros asuntos, pero, por desgracia, el secretario de Estado, más allá del discurso, no dio pie a ello. Quién sabe, tal vez en el próximo paseo.