Viento, niebla, nubes bajas, problemas técnicos y de operatividad de las compañías que funcionan en Alvedro producen un mes sí y otro también una enorme sangría de pasajeros de la terminal coruñesa en beneficio de Santiago y, a veces, pocas, incluso Vigo. Técnicos aeronáuticos consultados señalaron que las incidencias derivadas de la meteorología adversa «tiene una fácil y barata solución».
Los aviones no pueden aterrizar en Alvedro a pesar de contar con el sistema de aterrizaje ILS II/III que costó unos 12 millones de euros en el 2009. Pero es que el problema está en que el sistema III, que permitiría tomar tierra cuando los pilotos ven la pista a 200 metros de distancia y a 30 de altura, «no se puede utilizar porque abortar la maniobra no sería seguro por la presencia del monte Xalo».
La solución sería eliminar ese pico, «algo casi imposible», aseguran los técnicos. Pero proponen una alternativa como la instalada en el aeropuerto de Hong Kong, que no es otra «que colocar un radiofaro (VOR-D.?M.?W.) en la cabecera sur de la terminal, la más próxima a la localidad de Alvedro».
Aseguran que este equipo de ayuda instrumental «informa al piloto de la distancia entre el avión y el propio radiofaro, y entre la aeronave y tierra, lo que minimizaría el problema de la niebla y de las nubes bajas», apuntan estos expertos.
Señalan que este sistema, similar al instalado en el aeropuerto asiático, «tendría un coste no superior a los 300.000 euros».