Suponemos que el Hércules no puntuará mañana, en Riazor. Es lo que respira el deportivismo, pero tampoco pasa de una suposición. Hablar del equipo alicantino y su llegada a La Coruña (si cumplió el programa de su desplazamiento con llegada después de 12 horas largas en autocar) trae al recuerdo otro de esos viajes para no olvidar y que, dudo mucho, figure en el historial del equipo alicantino.
En la temporada 1941-42, en Primera, con el desaparecido campo de Riazor registrando buena entrada para ver un Deportivo-Hércules, aquel 11 de enero dieron las 3 de tarde y no había llegado, ni tampoco recibido noticia alguna del equipo visitante. Entonces se extendió el rumor diciendo que «el Hércules no se presenta», al que seguía otro asegurando que «los de Alicante no vienen porque dan el partido por perdido», algo que en aquellos tiempos se repetía en varios campos. Y un tercer rumor que, parecía cierto y definitivo, aseguraba: «El árbitro va a cubrir el acta? No se puede esperar más porque después no se ve?» repetían.
Y en esto que, ante la puerta del campo se detiene un ómnibus del que bajan los alicantinos corriendo hacia la caseta, y de allí en unos minutos al terreno de juego en donde ya esperaba el árbitro y el Deportivo formado para el saque inicial. Ganaron los coruñeses por 3-1 y, con este anecdótico viaje de ahora, los alicantinos ya pueden presumir de dos récords en campo coruñés: ser el último en saltar al campo, y también el primero en llegar para un partido de Liga.
P/D.- La causa de aquel retraso del Hércules, en enero de 1942, comentada aquí en otra ocasión, se debió a que el expreso de Madrid había quedado bloqueado por la nieve en la estación de Curtis.