
Sus familiares habían renunciado a recibir sus bienes
01 may 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Una denuncia de un particular presentada hace cuatro años permitió al Estado recibir ahora la herencia de Jesús Javier Barrio Ibáñez, un hombre que falleció en Curtis hace 12 años y del que no constaban herederos.
La operación no fue sencilla, ya que obligó a Hacienda a instruir un amplio expediente en el que se recoge que el hombre estaba divorciado, no hizo testamento, y aunque tenía dos hijos, estos renunciaron a la herencia, al igual que su madre, su hermana y sus sobrinos. Su padre ya había fallecido cuando él murió.
En el inventario de la herencia se recoge que el hombre tenía una cuarta parte de un piso, de una finca urbana y de un garaje en Valladolid. Asimismo, que tenía una anotación preventiva de embargo sobre una finca por 10.973 euros y 3.290 de intereses.
Con esa información, desde Hacienda se «consideró conveniente el inicio de un procedimiento de declaración administrativa de heredero abintestato» a favor de la Administración General del Estado, un hecho que se expuso públicamente tanto en el tablón de anuncios de Curtis y en el de Valladolid, sin recibir alegaciones.
El denunciante recibirá, como premio por permitir que aflorase esta herencia, el 10 % de la parte que proporcionalmente corresponda de los bienes de la herencia.