
El humo en la vivienda inundó el salón en el que estaba una mujer, de 42 años, cuyo cuerpo fue hallado en el sofá. No pudo reaccionar para abrir una ventana
07 ene 2025 . Actualizado a las 20:31 h.El último incendio mortal en Galicia se produjo esta misma semana, a primera hora de la tarde del día de Reyes. Ocurrió en una céntrica calle de la localidad de Santa Cristina, en el municipio de Oleiros, muy próximo a A Coruña. Allí, una mujer de 42 años perdió la vida presumiblemente a causa de la inhalación del denso humo que se formó en el pasillo de la entrada.
Según la investigación del caso que está llevando a cabo la Guardia Civil, el origen del fuego pudo estar en una lámpara de aceite que incendió un mueble de la entrada. A partir de ahí, el propio pasillo se convirtió en un túnel de humo que invadió el salón donde se encontraba la mujer, dormitando en un sofá del salón, acompañada por sus dos mascotas, un perro y un gato que correrían la misma suerte.
Todo apunta a que la mujer, oriunda de Cáceres, no tuvo tiempo a reaccionar y se intoxicó antes de poder abrir una ventana para ventilar. El Servicio de Emergencias Municipal de Oleiros, alertado por la Policía Local, tiró la puerta abajo y los bomberos necesitaron usar cámaras térmicas para avanzar en la oscuridad. Ellos descubrieron el cuerpo cuando se pensaba que el piso estaría vacío.
Ocurrió en el cuarto piso de un edificio de cuatro plantas de la Rúa do Xuncal, donde desalojaron al resto de vecinos durante las operaciones de los bomberos, que tuvieron el refuerzo del parque comarcal de Arteixo. Las llamas apenas destruyeron la vivienda, y los que trabajaron en el operativo hablan de un «incendio pequeño», pero los gases y el humo provocaron el fatal desenlace.
Oleiros registró otro incendio el 29 de diciembre en una vivienda de Bastiagueiro, causado por una sauna, un susto que no pasó a mayores. Pero en los últimos meses, en este municipio se han registrado varios casos con graves daños materiales causados por el mal estado de las campanas extractoras. El propio alcalde, Ángel García Seoane, recuerda a los vecinos periódicamente que limpien estas instalaciones de las cocinas. «Acumulan aceite e acaban provocando incendios, levamos varios no último ano», señaló.