Aprovecha para evadirte en algun lugar romántico. El romanticismo es tarea obligatoria el 14 de febrero y muchas parejas reservan esta fecha para salir de la rutina y de la monotonía.
03 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Llega el día de San Valentín. Los tórtolos del mundo aprovechan un 14 de febrero para decirse lo mucho que se quieren mutuamente. El romanticismo es tarea obligatoria ese día y muchas parejas reservan esta fecha para salir de la rutina y de la monotonía.. ¿La mejor manera de hacerlo?. Si se tiene tiempo y dinero (la fórmula mágica) se puede optar con un crucero. La mayoría de las agencias de viajes ofertan paquetes a precios muy asequibles en esta época del año. Trayectos de 8 días de duración por el Caribe o el Mediterráneo en un barco de lujo pueden costar unos 600 euros. Ya se sabe que los parajes idílicos son idóneos para dar rienda suelta a la imaginación... «Contigo pan y cebolla» Pero si se espera esta fecha para darle una sorpresa a la pareja porque es la que uno quiere para el resto de su vida hasta que la muerte los separe, (aunque suene un poco ñoño) un viaje a Bali con boda por el rito balinés incluida aumenta bastante las posibilidades de un «sí quiero». Si la cosa no funciona, es que el viaje no ha tenido la culpa y habrá que replantearse aquello de «contigo pan y cebolla». «Paris, mon amour» Si el problema es el condenado reloj, se puede optar por un «San Valentín Express» o lo que es lo mismo: un fin de semana rapidito en un destino cercano e íntimo. «París bien vale una misa» y también rascarse un poco el bolsillo para dar un romántico paseo por el Sena o cenar a los pies de la Torre Eiffel en compañía de la pareja. Cena para dos, velitas y mucho contacto Sin embargo, las flechas de Cupido pueden volverse caprichosas para ese día. Y un 14 de febrero que empieza mal sólo puede ir a peor. Ya se sabe. Así que una receta infalible acompañada de un buen vino y velitas puede ser la antesala de una noche más que interesante. Bombones y flores también ayudan a que las malditas flechas no se desvíen y vayan a parar al sitio equivocado. Si la noche se «anima» se puede intentar con un striptease que aunque no consiga el efecto esperado, gracioso puede ser un rato. Y los «buenos días» sonarán mejor con el estómago lleno después de una noche de desenfreno emocinal y desgaste físico. Una nota: «El desayuno te espera en la cocina, tq ». Es miércoles, toca trabajo. Y éste no perdona ni a Cupido.